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Mindfulness y autocompasión

Las nubes del pensamiento

Por un momento piensa en un cielo despejado y azul. Sus colores son tan claros y nítidos que podemos observar la textura esponjosa de algunas nubes blancas que se posan por allí. Tal vez este paisaje te traiga una sensación de tranquilidad.

Ahora imagina un cielo cerrado y gris. Hay tantas nubes con formas indefinidas, viento y truenos al rededor que nos ciegan y no podemos distinguir bien sus colores. Puede darse el caso que este paisaje te traiga una sensación de incertidumbre.

Así como el cielo, nuestra mente es cambiante e impredecible. Nuestros pensamientos y emociones son como una ráfaga de nubes que pasean por el cielo y que al acumularse nos confunden y nos saturan.

Nuestras emociones cambian de la noche a la mañana: de la alergia la tristeza, de la satisfacción a la frustración. Nuestros pensamientos van y vienen: “tengo que preparar esto para mañana”, “tengo que llamar a mi madre”, “otra vez tengo que ir a la reunión de vecinos”… 

Esconder lo que no nos gusta

Para “mantener el equilibrio” y seguir con nuestra vida “productiva”, la mayoría de la gente tendemos a esconder y reprimir los sentimientos, pensamientos y experiencias desagradables.

En contraste, nos aferramos tanto a vivir una vida perfecta y feliz que cuando vivimos alguna situación agradable nos produce tristeza dejarlo ir.

Contrario a lo que muchos creen, esta no es la solución a todos nuestros problemas, ni elixir para vivir una vida más plena y productiva. 

Es imposible abrazar esa nube blanca y esponjosa para que no se vaya, porque seguro que cuando caiga la noche se irá. O cuando llegue la tormenta cambiará de color.

La vida esta llena de altibajos, momentos agradables y desagradables y no podemos vivir permanentemente en un estado de “felicidad”. Más que dar un remedio, impidiendo que se vaya lo agradable e ignorando lo desagradable, estamos haciendo un tapón que con el tiempo puede empeorar si no lo atendemos.

Por más agradable o desagradable que sea la experiencia, observar lo que nos pasa a cada instante y aceptarlo nos ayudará a entender qué nos sucede y así solucionarlo de la manera que mejor nos convenga. En otras palabras, podremos fluir con la vida. 

Aceptar lo que hay

En este sentido, el Mindfulness y la auto-compasión pueden servirnos para entrenar esa capacidad de estar presentes con todos nuestros sentidos para atender nuestras complejidades y nuestras necesidades. Es llevar luz a esas zonas oscuras que no queremos ver para transformarlas.

Con ejercicios muy sencillos esta técnica de meditación nos ayuda a conectar con nuestra respiración, con nuestro cuerpo y nuestros sentidos para aceptar, sin apego ni rechazo, lo que ocurre en el presente, tanto dentro como fuera de nosotros mismos. De esta manera podremos mantener la consciencia sobre lo que nos sucede a cada momento y actuar con amabilidad hacia nosotros mismos ante situaciones difíciles. 

Si nos damos cariño cuando creemos que no lo merecemos; si nos amamos con todo el corazón, aceptando nuestros aciertos y virtudes, nuestros errores y rarezas; verdaderamente podremos mirar de una manera distinta ese cielo gris que antes nos causaba conflicto.

 

 Vive la práctica de Mindfulness

Te invitamos a entrenar el control de tu mente en nuestras clases de Mindfulness los Jueves a las 19:00 hrs. 

Puedes encontrar los horarios de todas nuestras clases y reservar desde nuestra web

No te pierdas nuestras próximos talleres de iniciación al Mindfulness. Esta temporada tenemos diferentes fechas para elegir:

  • 29 de Marzo.
  • 12 de Abril.
  • 24 de Mayo.

Para más información visita nuestra página de Talleres.

 

 


Yoga, ¿pseudo-terapia?

 

Una disciplina en el punto de mira

El Yoga es una disciplina milenaria que cada vez va teniendo más adeptos. Basta con probarlo para sentir las mieles de sus beneficios: mayor flexibilidad, fuerza y equilibrio para nuestro cuerpo; relajación física y mental; concentración; conexión con uno mismo y con lo que nos rodea.... Sin embargo el Yoga es un concepto tan amplio, y a veces tan subjetivo que, frente a la investigación que está realizando el Gobierno de España para etiquetarle como pseudociencia o pseudoterapia junto con otras 66 terapias alternativas, está causando demasiada polémica.

Ante este revuelo, Maria Freire, profesora de nuestro centro, ha querido compartir con nosotros su visión como docente al respecto. ¿Vosortros que opináis sobre esta situación? Nos encantaría leer vuestros comentarios aquí abajo.

"Ante el revuelo originado por la actual polémica sobre las terapias y su legalización o no, quiero compartir mi opinión:

El Yoga no ofrece actos médicos, ni sustituye ningún tratamiento, ni ninguna terapia. No es una ciencia. Y así lo hacemos saber siempre.

Para quienes necesitan evidencia científica, existen infinidad de estudios rigurosos que demuestran los beneficios del yoga y la meditación.

El Yoga no es una religión, aunque sí un camino espiritual y hay quienes lo viven de esta manera.

El Yoga no es un deporte, a pesar de que así está regulado ahora en nuestro marco jurídico y aunque sí puede desplegar los efectos de una práctica deportiva, según cuál sea la rama de yoga que se elija.

El Yoga es amplio y se adapta. Hoy en día, en occidente, se separa de su dogmatismo, el propio de una filosofía que nació en la India hace varios milenios. Y por eso podemos hablar de una evolución de esta disciplina.

El Yoga es una práctica interna, un sistema psico-físico.

Se ha puesto de moda y, lamentablemente, con frecuencia se ve reducido a un ejercicio gimnástico. Pero es una herramienta que, como otras, con una buena guía y constancia, nos ayuda a tener una vida más plena.

Personas que practican Yoga pueden constatar sus beneficios, cada una en su propia experiencia, sin limitaciones, sin axiomas y desde el respeto.

Sabemos que el Yoga nos ayuda a cuidarnos, a ser conscientes y centrarnos, a ganar resistencia, flexibilidad, fuerza y equilibrio, a aprender a concentrarnos y a relajarnos, a mejorar nuestra alimentación y el sueño, a cultivar la empatía, el respeto, la tolerancia, el autoconocimiento, el amor... lo que cada practicante de yoga quiera o pueda vincular a su experiencia.

No olvidemos que Patañjali definió el Yoga como el cese de las fluctuaciones mentales, el reposo de los procesos de la mente. (Yogash chitta vritti nirodhah - योगश्चित्तवृत्तिनिरोध:).

No me gusta definir y delimitar algo tan grande, pero tampoco me gusta que metan al Yoga en ese saco confuso de pseudoterapias, en un totum revolutum que me sugiere desconocimiento...".

 


Entrevista con Liz Lark

Entrevista realizada por Tania Suárez.

 “Mis clases son un espacio creativo que permite la receptividad”.

Liz Lark es una yoguini que siente, vive y respira yoga. En sus clases da pinceladas de creatividad mezclando posturas que hacen vibrar a sus alumnos, con toques de tradición, mudras, mantras y todos los elementos que hacen de la práctica una auténtica experiencia sensorial.

Yoga Center Madrid tiene la suerte de poder contar con su presencia en un intensivo donde podremos profundizar en nuestra práctica y crear junto a ella secuencias con bella creatividad. Se puede hacer el intensivo completo o sesiones sueltas. Visita nuestra página de Talleres para más información.

 

Veinte años enseñando yoga... ¿Cómo han cambiado o evolucionado tus enseñanzas a lo largo de los años?

La práctica y la enseñanza del yoga es una evolución constante, va en paralelo con las diferentes fases de la vida y de su sentido. Cuando sentí los beneficios holísticos del Hatha Yoga durante mis estudios en la Escuela de Arte en 1990, me sentí muy atraída por la idea de entender los beneficios del yoga en la mente, el cuerpo y el espíritu, así que me apunté a un curso de profesores en 1990, durante el cual comencé a realizar una práctica anual de Ashtanga yoga en Creta, en verano. La coreografía del Ashtanga me obsesionaba y me transportaba gracias a su planteamiento global de constancia en la práctica, la fluidez, la respiración, la concentración y las sensaciones corporales.

Estos retos satisfacían mi tendencia “Pitta” y me ayudaban a calmar mi mente caprichosa y errática cuando tenía veintitantos. Esa inmersión creativa nutría mi anhelo de ser creativa y de bailar. Como decía Bruce Lee, “salir de la mente y quedarte en el cuerpo”, es lo que resume la práctica de Ashtanga, reduciendo las preguntas existenciales que pueden causar miedo y ansiedad. Estaba algo paralizada con preguntas como “¿para qué estoy aquí?”. Era capaz de derretir la mente y adaptar el cuerpo a la práctica diaria.

Debido a una lesión en la rodilla que me hice esquiando, mi práctica cambió a una más restaurativa, con viparita karani, pranayama y una práctica más de “ser”. Esto me liberó del apego que sentía a la práctica de asanas. Durante esa temporada escribí un libro titulado “Yoga para la vida”, que mostraba el valor de los diferentes estilos y caminos del yoga y que bebía de la sabiduría de Desikachar y su idea de que “todo el yoga es lo mismo”, dejando de lado las comparaciones, al igual que ocurre con las religiones.

Mientras estaba enseñando en Londres (desde 1995), entrelacé una secuencia de Ashtanga con una secuencia creada por mí, aprovechando mis estudios en el máster de Artes Escénicas, que me permitieron tener una visión interdisciplinaria de las artes. Me siento igual con respecto al yoga: no es algo malo integrar estilos distintos siempre y cuando tengan su autenticidad e integridad.

 

¿De dónde sacas la inspiración para tus clases y cursos de yoga?

Ahora enseño secuencias creativas en cursos de formación, con mucha inspiración tomada de la Naturaleza, del color, de los elementos, la música, las canciones, la poesía... Resulta muy liberador nutrir el alma o la vida interior con cualquier forma de creatividad. Las influencias principales son mis animales, mi perra y mi gato, “cantando”.

 

¿Conoces varios estilos de yoga, ¿cómo creas tus clases? ¿Hay elementos de cada estilo que conoces? ¿Cómo escoges esos elementos para cada clase?

Sigo mis plantillas para ir formando sobre ellas la práctica. Es como un pastel con distintos segmentos o porciones: la primera porción consiste en estar presente, tener conciencia propioceptiva mediante la respiración y el trabajo en el suelo para calentar y lubricar las articulaciones.

La serie Pawanmuktasana (una serie que libera las articulaciones) de las escuelas Satyananda son una parte de esta primera porción y además preparan para las posturas de carga con estiramientos de liberación inspirados en la técnica de danza de la liberación.

El segundo segmento o porción “crece” en la postura a cuatro patas para hacer la postura del gato y todas las variaciones creativas del gato, inspiradas claro en estas preciosas criaturas. Otra plantilla se centra en cómo mover la columna: flexión, extensión, inclinación lateral, rotación, inversión; esta es una base que utilizo para todas las clases: incluyo todos estos patrones de movimiento.

La siguiente fase es la postura del perro, teniendo en cuenta a los principiantes, y esta idea puede derivar en variaciones de las secuencias del Saludo al Sol o el Saludo a la Luna. Existen infinidad de versiones del Saludo al Sol y nosotros mismos podemos crear una versión propia. En esta fase estamos listos para las posturas de pie, para las cuales respeto siempre la secuencia de pie de Ashtanga. Mi secuencia básica consiste en equilibrios, flexiones de la espalda, rotaciones, posturas sentados, trabajo en suelo, invertidas, relajación y meditación, y varía según sea el enfoque que le doy a cada segmento.

 

¿Tienes un estilo “favorito”? Si es que sí, ¿por qué?

Me encanta combinar el estilo restaurativo (una práctica que te permite rendirte) con la fuerza de la práctica de las posturas de pie de Ashtanga, para estabilizarte y conectar. El enfoque somático es esencial para mí ahora, usar la conciencia sensorial y propioceptiva para liberar. Así sé qué partes de mi cuerpo y de mi columna necesitan fijarse más en el mundo de la danza contemporánea. Me esfuerzo en cultivar sattwa (el equilibrio).

La mayoría de nosotros necesita dejarse ir, liberarse y extender la columna dorsal, así que las extensiones hacia detrás están focalizadas en la columna dorsal y buscan abrir el corazón y cultivar un matiz más fuerte como de un “guerrero con el corazón abierto”.

La relajación de yoga Nidra es un maravilloso bálsamo para “despegar” los apegos (y abandonar así el sufrimiento) y para conseguir una forma de vivir menos controladora. Aprendí de los “klesha” de Patañjali que hay que reflexionar sobre los cinco “tropiezos” que nos enredan en la vida. Cada vez más practico un yoga restaurativo, utilizando apoyos, para poder practicar una aceptación y un abandono mental más profundo con el yoga Nidra, de la Escuela Satynanada.

 

¿Cómo preparas tus clases, tus talleres y tus retiros de yoga?

Espero tener tiempo para poder jugar, pasear a la perra, ir a la naturaleza, escuchar música, rodar por el suelo, observar la vida, leer poesía o escribir..., anoto ideas para distintos temas y, como una obra de arte, construir esas ideas como bocetos. Dibujo mandalas, con una imagen central como por ejemplo un puente o un árbol y escribo un poema sobre el árbol. Consulto en libros de yoga en busca de mantras o mudras que se relacionen con el tema que he escogido, como el elemento de la tierra, de un árbol enraizado.

Actualmente estoy investigando en las especias de la dosha kapha, que nos equilibran en los meses invernales. Confío en que mi interpretación artística se desarrolle. El próximo intensivo será una oportunidad para llevar esas especias de Vinyasa conmigo: “Vinyasa sazonado” basado en el jengibre, por ejemplo. ¡Lo mejor es que vengas y lo veas!

 

 


 

¿Cuál es el elemento más importante en tus clases?

Evocar paz, un espacio creativo que permita la receptividad, alejarse del control.

 

Eres una artista, ¿cómo combinas el arte con el yoga?

Como he dicho antes, dibujo ideas, escribo unas líneas de poesía y las uno a un tema. Siento la enseñanza como un árbol. ¿Cuál es el mensaje? Voy a las fuentes que me inspiran, como el Tao Te Ching, la sabiduría china, las enseñanzas del agua y la naturaleza. Observo los mudras que se relacionan con el tema, hago un baile, una secuencia que es segura y accesible, para poder compartirla con la gente, que espero que se sienta enriquecida y conmovida por esta creación.

 

¿De dónde viene la inspiración cuando preparas tus clases y tus creaciones de yoga?

Si le dedico espacio, tiempo y confianza, las ideas vendrán solas. Me crié en una vicaría, así que el énfasis estaba en la disciplina espiritual, en cantar, rendir culto... Todo ello tuvo un efecto en mí.

 

¿Cuánto hay de preparación y cuánto de improvisación en tus clases?

¡Esa es una muy buena pregunta! Diría que las hay en la misma medida, como dos especias que se complementan en una comida. Si hay demasiada planificación, la sesión no estará viva y carecerá de espíritu; si hay demasiada poca planificación, ¡la sesión puede ser un desastre caótico! Hay que encontrar el equilibrio entre los dos y confiar en que algo bueno saldrá de la mezcla.

 

Clases, retiros, libros, talleres..., ¿cómo consigues hacer todo eso?

Gracias, es conmovedor lo que dices. En alguna ocasión he estado preparada para dejar algunas clases, y permitirme que haya espacio para que venga algo más. Vivo por intuición. Me trasladé al campo, lo cual no fue un paso comercial ni sensato, sino un paso que buscaba enriquecer mi vida interior y construir un sentido de comunidad.

 

¿Tienes tiempo para practicar yoga con una agenda tan ocupada? ¿Cómo lo haces?

Es una forma de vida. No mido las horas que paso en la esterilla, sino que veo el yoga como la vida, sin que esté determinado o juzgado por el tiempo. Controlo mi diario y, soy autónoma; la práctica del yoga puede ser restaurativa y permitir las reflexiones meditativas con algún movimiento que libere al cuerpo de las tensiones y que además lo fortalezca.

 

 

¿Cómo integras el yoga en tu día diaria, más allá de las clases y los talleres?

El yoga se filtra en todo: en el baile, las comidas, al decidir qué película quieres ver, decidir lo que me hará daño y escoger lo que me hará libre. Aspiro a aprender a bailar y no limito el yoga a la práctica en la esterilla. La nutrición es esencial, aunque no en un sentido rígido ni estricto. Mi punto de vista es el “camino intermedio”. ¡Libera peso siempre que sea posible! Puedo incluso practicar en el bosque mientras paseo a mi perra: ella se sienta a mi lado y me mira, como si fuera mi profesora.

 

¿Qué es lo mejor que te ha regalado el yoga?

Libertad, empoderamiento. ¡Vaya, eso son dos cosas! Me quedo con la primera.

 

¿Cómo vives el yoga? ¿Cómo describes lo que te hace sentir?

Si puedo seguir la respiración y los movimientos con ahimsa (bondad), me hace sentir amplia. Lo siento como un regreso a purusha (energía), una forma de desprenderse de prakriti (materia). No es algo que pueda asirse o darse por sentado..., es un proceso constante y un curso de liberación, de conciencia y aun así me hace sentirme humilde, en contacto con mi niña interior.

 

¿Ha cambiado tu relación con el yoga a lo largo de los años? ¿Cómo?

Sí, ahora tiene menos de fuerza y más de entrega. El ego se va derritiendo, ¡Inshallah!

 

¿Te gusta usar frases inspiradoras, ¿cómo las integras en el contexto del yoga? ¿Te inspiran para crear una clase específica o un dibujo o es más un sentimiento general que inspira distintas creaciones?

Tengo que pensarlo, ¡es una buena pregunta! Todos aprendemos y nos inspiramos de maneras distintas (fíjate en las diez inteligencias). Yo aprendo y siento cenestésicamente, visualmente y sensorialmente, así que puedo empezar a sentir con la vista. Entonces me hago una pregunta “¿cómo se siente?”, y sigo un camino que me brinda paz..., entonces me ayudo de las diferentes herramientas de yoga que tengo. Pero soy una principiante, así que estoy siempre aprendiendo.

 

¿Cómo comenzaste a recopilar las frases?

Siempre he tenido diarios y cuadernos de bocetos para artistas e iba escribiendo palabras y pintando imágenes y tejiéndolas unas con otras. Soy una gran fan de los graffitis y me gusta fotografiarlos donde quiera que los encuentre (por ejemplo, el Grafitti de Portobello Road).

 

Respecto a estas citas, ¿sacas la inspiración de cualquier campo de conocimiento o tienes un interés en particular por algún campo específico (literatura, filosofía, ciencia...)?

No soy una académica o una purista. Soy muy curiosa y me he liberado gradualmente de sentirme culpable por ello. Solía sentirme culpable y confundida por no ir a la iglesia cuando descubrí que la iglesia podía estar en el bosque. Tenemos que liberarnos de los condicionamientos, ¿no crees?

 

¿Qué le recomendarías a cualquier practicante de yoga?

Que siga sus instintos, que confíe en sí mismo, que sea amable consigo y aprenda de cada cosa y de todo. ¡Y que juegue siempre que pueda!


 


Liz Lark. Cuando el Yoga se convierte en arte.

Energía y color

Desde que entra por la puerta Liz ilumina cada rincón de la sala de Yoga con su magnética energía. Ella es todo color. Si la ves de lejos o de espaldas jurarías que es una joven que viste con tonos alegres con peinado corto y desenfadado. Su delgada y torneada silueta es capaz de hacer movimientos tan creativos e imposibles que unos cuantos “mortales” nos quedamos impactados. 

 

Cuando te enteras que Liz es una mujer con experiencia y que lleva más de 25 años enseñando Yoga te quedas boquiabierto. Su sólida formación se basa en varios estilos de Yoga como Ashtanga Vinyasa Yoga, Iyengar Yoga o Pilates. Además, gracias a sus estudios en Artes, Liz logra sincronizar la creatividad  con una combinación de estilos enriquecedora y desafiante desde la base del Hatha Yoga. Esto la convierte en una pionera en Yoga libre.

 

Una artista del Yoga

Puede decirse que la práctica con Liz es como un lienzo en blanco en el que se va dibujando una historia que será iluminada por colores llenos de alegría. Siempre con una sonrisa en su rostro te va enseñando el camino para ir creando una práctica muy creativa. Te conduce de una manera tan original por su Vinyasa estructural que de repente, sin darte cuenta, te encuentras utilizando tus cinco sentidos: vista, oído, tacto, gusto y olfato.

Cada secuencia tiene vida propia y sus movimientos son muy libres. Durante las asanas Liz evoca imágenes del cuerpo físico y sutil, y las va entremezclando con colores, elementos de la naturaleza, la medicina China o Ayurveda. Con el arte de la palabra, incluso, logra transportar tu mente a percibir aromas y texturas. 

Los gestos (mudras), sonidos (mantras), la visualización, la intención (sankalpa) y filosofía (amor a la sabiduría) son los hilos que dan profundidad a la práctica. Cada Pranayama, cada imagen, cada movimiento de tu cuerpo se convierte en poesía, haciéndote sentir que estás dentro de una obra de arte.

Ella describe esta obra de arte como una hermosa coreografía donde las posturas realizadas dentro de las secuencias creativas invitan a la quietud meditativa.

Si quieres saber más sobre Liz Lark te dejamos los siguientes enlaces:

 

Intensivo de Liz Lark en Yoga Center:

 

El fin de semana del 23 y 24 de Marzo tenemos el honor de recibir a Liz en Yoga Center.

Aprovecha la oportunidad de disfrutar una práctica enérgica, creativa y estimulante para tus sentidos.

"Vinyasa, una práctica con corazón."

  • Sábado 23 de Marzo:
    Sesión 1 de 10:00 a 12:30 a.m.
    Sesión 2 de 15:00 a 17:30 p.m.
  • Domingo 24 de Marzo :
    Sesión 3 de 10:00 a 12:30 a.m.

Se puede hacer todo el taller completo o tomar sesiones por separado.

Para más información y reservas visita nuestra web.

 

 

 


¡Nos vamos en Semana Santa de Ashram!

Una experiencia única

Si eres yogui de corazón seguro que has escuchado más de una vez el término Ashram unas cuantas veces desde tus inicios en el Yoga. Si no me equivoco, a la mayoría se nos ponen los “colmillos largos” sólo imaginar llevar a cabo nuestra sadhana de Yoga y Meditación las 24 horas al día en alguno de estos lugares mágicos. Visualizamos contactar con nuestra espiritualidad sin distracción alguna y experimentar la austeridad rodeados de misticismo y tradición. Todo esto envueltos por la belleza de la naturaleza.

Algunos afortunados ya han tenido la oportunidad de visitar la India y hospedarse un algún magnífico ashram en Rishikesh o Kerala. Y entre sus recuerdos seguro que guardan en su mente las meditaciones a primera hora de la mañana; los maravillosos satsangs a lo largo del día; la deliciosa comida vegetariana preparada por los mismos voluntarios; las enriquecedoras prácticas de Yoga y Pranayamas como disciplina; talleres y charlas de enseñanza; largos paseos para conectar con la naturaleza… Pero sobre todo, de lo que estamos seguros que no se habrán olvidado es el ambiente de unidad y sintonía que se siente entre la gente.

Aunque existen una infinidad de ashrams alrededor del mundo es difícil encontrar en la actualidad algún sitio moderno que mantenga autenticidad y pureza de un monasterio de tradición hinduista, por eso el equipo de Yoga Center quiere ayudarte a acercarte a esta experiencia de una forma moderna manteniendo autenticidad de la tradición sin necesidad de hacer el gran gasto de ir al otro lado del mundo.

 

Ashram House Yoga Vidya

Este año organizamos un viaje en Semana Santa a un ashram europeo que mantiene un estilo de vida muy parecido a los ashrams hindúes y que también se acerca en muchos aspectos al Yoga como lo enseñó Swami Sivananda. 

El ashram Hous Yoga Vidya es un lugar muy especial ubicado en un pequeño pueblo cerca de Paderborn, al norte de Alemania. Allí se encuentra la mayor comunidad yóguica de Europa. La práctica de Yoga y Meditación se realizan en un entorno rodeado de naturaleza con personas de inquietudes similares. 

Este centro se encuentra en los límites del bosque de Teutoburger. Muy cerca se encuentran el parque nacional Silvaticum Park y Extern Stones, un lugar sagrado de devoción en la época germánica y la Edad Media. 

Cada día se realizan un gran número de actividades enriquecedoras. A continuación te mencionamos algunas de éstas para que te hagas una idea:

 

·       Dos Satsangs, cada mañana y tarde-noche.

 

·       Un Homa, una larga meditación en el Centro de retiro Shivalaya.

 

·       Una sesión avanzada de Pranayama.

 

·       Dos clases de Yoga en diferentes niveles al día.

 

·       Dos comidas 100% orgánicas.

 

·       Conferencias y mucho más…

 

·       Todo esto en plena naturaleza que invita a caminar diariamente en un entorno privilegiado.

 

 Nos encantaría que nos acompañases

Si estás interesado en vivir esta experiencia y acompañarnos en este viaje del 17 al 21 de Abril puedes obtener más información: 

  • Pinchando en este enlace: "Viaje al Ashram Yoga Vidya"
  • Poniéndote en contacto con Gauri y/o Marta por email o teléfono para resover cualquier duda.
    C/ Serrano, 6 – bajo 4, 28001 Madrid
    E-mail: info@yogacenter.es
    Tlf. (+34) 91 575 1913 

    ¡Nos encantaría contar contigo!

 


Una noche inolvidable

Celebración en grande

Celebrar algo que quieres con todo el corazón es como una gran puesta en escena orquestada por un gran grupo de personas deseosas de que la experiencia sobre el escenario sea algo memorable para sus invitados. 

Durante una puesta en escena como un musical de teatro, por ejemplo, actores, músicos y bailarines se sincronizan para mostrar al mundo una obra de arte que transmita armonía y fluidez a los sentidos. Esto es posible gracias a horas de entrenamiento, trabajo en equipo y excelente comunicación.

La noche del 14 de Febrero alumnos, ex-alumnos, colaboradores y profesores nos reunimos en Yoga Center para celebrar la dicha de cumplir 20 años en Madrid y más de 40 en el mundo del Yoga. Y no cabe duda que fue una gran puesta en escena. 

 

Música, poesía y luz 

Así como los actores en el escenario visten con elegancia sus ropas, nosostros vestimos nuestras mejores galas: los chicos con sus impolutas camisas blancas; las chicas con bellísimos trajes estilo hindú, llenos de color y brillos, bindus en la frente y flores en la cabeza. La decoración no se quedó atrás, cada rincón fue retocado con mucho mimo y detalle. El espacio donde diaramente sudamos y nos dejamos la piel parecía un sitio totalmente diferente. Todo era encantador: los alegres arreglos florales; los globos del 20 aniversario bien escoltados por Ganesha y Lakshmi;  el altar en la sala grande, con coloridos cojines y zafus; la mesa preparada con montones de comida y fruta.

 

Una vez que recibimos a todos los invitados tuvimos el honor de compenetrar nuestras energías y buenos deseos durante una pequeña meditación y la majestuosa ceremonia de la luz, Arati, dirigida por Swami Atmna; afinamos nuestros oídos a hermosas palabras de Gopala; nos sincronizamos junto con Javier Polo al ritmo de los Beatles cantando “Love, love, love”. Con palmas, sonrisas y a pulmón abierto echamos unas risas. Compartimos conversaciones y experiencias mientras saboreábamos el esquisto banquete de comida India que Gauri preparó para reponer energías. Incluso, aprendimos unos cuántos pasos de Bollywood con gran diversión.

 

Unidos por la alegría

A diferencia de los grandes profesionales del teatro, nuestra puesta en escena podría decirse que no fue técnicamente perfecta: tenía un coro de voces un tanto desafinadas tarareando las canciones de los Beatles. Más de una docena de palmas a destiempo y pasos de baile tan descoordinados que parecía que íbamos a romper el parqué de la sala. Sin embargo, estas imperfecciones y diferencias nos contagiaron de buenas vibras. Era tan grande el brillo de nuestros ojos que al mirarnos los unos a los otros podíamos sentir la alegría de nuestras almas. A través del baile, el canto y una que otra lagrimilla derramada por la emoción, iluminamos cada rincón del centro con una peculiar armonía y fluidez que daba sentido a nuestra noche: compartir la alegría de pertenecer y de ser uno mismo.

Muchas gracias a todos los que habéis asistido.  Y los que no pudieron venir gracias por acompañarnos con vuestros pensamientos y buenos deseos. ¡Ha sido una noche inolvidable! 

Vídeo:


¡Cumpleaños feliz!



Crear algo más grande que nosotros mismos

Después de vivir muchos años fuera dando vueltas por el mundo y aprendiendo de cada experiencia que te trae la vida, llega un momento que dan ganas de volver a casa o crear tu propio hogar. Es como un mecanismo natural que los seres humanos traemos en el ADN: asentarnos, estabilizarnos, sentar cabeza, parar para crear algo más grande que nosotros mismos.

A finales de los años 90 a nosotros nos ocurrió algo similar; después de abrir diversos centros de Yoga y formar profesores en distintas partes del mundo como India, Bahamas o Estados Unidos, quisimos volver a casa a crear nuestra pequeña familia espiritual.

Recibirlo con ilusión

Buscamos un lugar especial, juntamos a los mejores profesores del sector, unimos conocimientos, elegimos diferentes estilos de Yoga y Meditación, diseñamos programas de formación, y buscamos terapias de crecimiento personal… Entonces, nació nuestro primer Yoga Center en Barcelona.

Contentos de los frutos obtenidos, cuando nuestro primogénito maduró, decidimos expandir a la familia: El 14 de febrero de 1999 dimos a luz nuestro nuevo Yoga Center en Madrid en la calle Lagasca. Medía el tamaño de 75 alumnos con mucho entusiasmo y pesaba más de mil toneladas de ilusión.

Una familia con alma

Desde entonces hemos conocido gente muy especial que nos ha ayudado a crecer, no sólo como una escuela sino como una gran familia comprometida con el crecimiento interior. Profesores, alumnos, ex-alumnos, colaboradores, amigos… todos forman parte del alma de Yoga Center Madrid.

Hace 20 años, lo que parecía un sueño lo hemos construido y llevado a la realidad juntos. 

Estamos seguros de que no cumpliríamos 20 años en Madrid, ni seríamos nada de lo que somos sin vuestra esencia.  A todos vosotros. ¡Muchas gracias!


Un ambiente que acaricia el alma

Cualquiera que sea el estilo de Yoga que practiques, cuando realizas tu sadhana en un ambiente cálido y armonioso sincronizas tus cinco sentidos para recibir con paciencia y cuidado a un cuerpo y una mente atentos y en calma.

Detalles que hacen la diferencia

Nos dejamos acariciar por el dulce aroma del incienso para ir suavizando nuestra mente, el ritmo armonioso de la música nos envuelve hasta soltar nuestros pensamientos, y el fuego de las velas nos envuelve con su calidez. Todo a nuestro al rededor nos invita a abandonar el mundo exterior y abrazar nuestro interior para disfrutar de nuestra la práctica.

Descubrir una frase amable, regocijarnos con los colores vibrantes de la decoración, sentir como recibe una alfombra cálida nuestros pies desnudos, tomar una infusión caliente y reconfortante… Nuestros alumnos saben que nos gusta velar por los pequeños detalles que ayudan a que su práctica se convierta en un ritual de cuidados desde su entrada hasta su salida.

¿Cuáles detalles te gustan más de la atmósfera de nuestro centro?

Recuerda que tenemos nuestra amplia gama de clases: Hatha, Vinyassa Flow, Ashtanga, Iyengar, Yoga-Pilates, Meditación o Mindfulness. Echa un vistazo a nuestros horarios en nuestra web.


Importancia de los pies en tu práctica.

¿Sabías que nuestros pies además de estar formados de nervios, músculos y ligamentos, cuentan con 26 pequeños huesos, que nos permiten mantenernos en movimiento, andar, amortiguar y mantener el equilibrio de nuestro cuerpo erguido? Son una perfecta obra de arte.

Andar, no sólo implica poner un pie y después otro en el suelo, su movimiento repercute en nuestras rodillas, caderas, columna y cabeza, así que cualquier desequilibrio que se genere en ellos repercute en todas estas partes del cuerpo. Por esta razón es muy importante crear consciencia de nuestra pisada tanto en nuestro día a día como en nuestra práctica de Yoga.

Enraizando los pies en Yoga

Tal y como se construye un edificio desde los cimientos, en Yoga construimos nuestras asanas desde su base, y en este sentido los pies son los protagonistas. Cuando somos conscientes de su función nuestras posturas adquieren mayor estabilidad y fuerza.

En clase escuchamos en repetidas ocasiones la frase “activa tus pies” o “enraiza tus pies”, esta instrucción nos ayuda a llevar la consciencia a éstos para que mantengamos nuestra pisada estable, equilibrando el peso de nuestro cuerpo tanto en las almohadillas como en los talones, manteniendo los dedos de los pies bien estirados y en contacto con el suelo. Es como si los pies se sujetasen a la tierra tan firmemente que comenzara a salirles raíces, y junto con el centro de los talones encontraran camino para anclarnos y darnos estabilidad.

Consciencia en los pies y su efecto en todo el cuerpo por ejemplo en Tadasana

La postura más sencilla donde podemos experimentar mayor consciencia de este enraizamiento es Tadasana (la montaña), ya que estando de pie con nuestro cuerpo erguido podemos cerrar los ojos y sentir como se va activando en efecto dominó una alineación casi perfecta.

Desde la actividad de los pies podemos sentir como los músculos en nuestras piernas toman cierto tono que nos permite alinear de forma armoniosa nuestras rodillas y caderas. Una vez colocado el tren inferior de nuestro cuerpo, la base de la columna se estabiliza y va creando espacio para que cada una de sus vértebras encuentren su sitio siguiendo sus curvas naturales hasta llegar a la coronilla. En cuestión de segundos estamos perfectamente alineados. ¿Parece magia no?

Esta sensación la podemos trasladar a todas las posturas de Yoga, pero donde sin duda disfrutaremos de sus beneficios en las posturas de equilibrio como Vrkasana (el árbol), donde únicamente es uno de nuestros pies el que nos sujeta. 

Cuida tus pies en el día a día  

Para dar un cuidado completo a nuestros pies de forma consciente es importante pensar en ellos no solamente durante nuestra práctica sino también en nuestro día a día. Aquí tienes algunos consejos para mimarlos:

  • Evita utilizar tacones en lo absoluto. 
    El uso de tacones es perjudicial para la columna debido al gran desequilibrio del peso de nuestro cuerpo sobre las almohadillas, puede traernos dolor en rodillas y caderas, además de hiperlordosis. Si tu trabajo no te lo permite intenta no utilizarlos durante tiempo prolongado.
  • Observa la colocación de tus pies cuando estás sentado.
    Pasamos muchas horas sentados y no somos conscientes de que la postura repercute en nuestro cuerpo. Si colocamos el pie de frente alienando los tobillos con las rodillas tendremos una mejor base para mantener la columna erguida.
  • Camina descalzo.
    Movilizar los pies sin calzado ayuda a que la piel respire, los músculos de los pies se relajen y ganen el espacio que pierden con su uso prolongado. 
  • Masajea tus pies con regularidad.
    Puedes colocar una pelota de tenis debajo de tu arco y con movimientos circulares comenzar a ir hacia las almohadillas de los pies, la cara interna y externa y los talones. Si notas alguna zona rígida quédate unos 30 segundos empujando la pelota para suavizar el nudo. 
  • Practica Yoga.
    Las posturas de Yoga nos ayudan a crear consciencia en nuestra pisada para abrir espacios, prestando atención a una alineación correcta y una práctica segura. 

Si quieres profundizar más en cómo crear consciencia en tus pies durante tu práctica de Yoga, no te pierdas el próximo 18 de Enero a las 17:00 hrs. el taller Pada Bandha "Enraizando desde los pies” con nuestra querida profesora Chrystiani Mensoni.

Ponte en contacto con nosotros: 91 575 1913.


Yoga & Brunch

Te queremos hacer partícipe de un bonito proyecto de Yoga Center Madrid en colaboración con una de nuestras antiguas alumnas de los cursos de formación, Doris Casares, profesora titulada desde 2015 en Hatha Yoga y Vinyasa Flow. El pasado domingo 28 de octubre se celebró el primer “Yoga & Brunch”, un evento que reunió a 17 mujeres que ocupan cargos directivos procedentes de la sexta edición del Programa Promociona, dirigido a fomentar la presencia del talento femenino en la alta dirección de las empresas y organizaciones en España.

La idea nació de una iniciativa de Yoga Center Madrid en colaboración con Doris para ofrecer a este grupo de mujeres una “experiencia holística” que combine el yoga, la nutrición, el pensamiento positivo y el bienestar corporal.

Así, el evento aunó todas esas ramas del bienestar dando lugar al comienzo de unas sesiones llamadas “Yoga & Brunch”, en las que se combinó una clase de Yin yoga y un almuerzo o brunch en un lugar cerca de la escuela llamado Il Tavolo Verde, en la calle Villalar.

En esta primera sesión, Doris impartió la clase, lo que permitió a las alumnas tener un primer contacto con este estilo de yoga y con unas posturas que les ayudaron a explorar su cuerpo y a entrar en meditación durante la práctica. Después, el brunch permitió a las alumnas charlar mientras se deleitaban con un delicioso y saludable menú vegetariano.

Como veis, fue un domingo muy especial que esperamos repetir en breve.

 

 


Shiva y Parvati

Nacimiento de una princesa

Hace mucho tiempo, la diosa Sati dejó su cuerpo celestial para nacer en la tierra como la hija del rey Himavat y la reina Mena. Su nombre en aquel nacimiento terrenal fue Parvati. Su niñera, Narad Muni, cuidó de la pequeña princesa con mucho cariño y devoción. La niñera, que tenía la capacidad de ver el futuro , anunció a todo el reino que la pequeña Parvati estaba destinada a casarse con el gran dios Shiva. Desde ese intante, la princesa creció pensando e imaginando al Señor Shiva, cómo sería conocerle y ser su esposa.

Health is weath. Peace of mind is happiness. Swami Vishnu-devananda

Los amantes se conocen

Cuando la joven Parvati alcanzó la edad para poder contraer matrimonio, partió hacia los Himalayas para realizar una penitencia y presentarse ante el Señor Shiva. Quería conocerle y cumplir la profecía de Narad Muni de que debía casarse con él. El Señor Shiva quedó completamente impresionado por la devoción de la joven y sus deseos de desposarse.

Parvati, a prueba

Sin embargo, el gran dios estaba aún de luto por el fallecimiento de la diosa Sati, así que pidió a Parvati que le sirviera como una dasi, ya que pensó que de ese modo, con el arduo trabajo, la disuadiría y la convencería de abandonar esa idea de casarse. Aun así, ella aceptó de buen grado servirle y permaneció junto a él, cuidándole y sirviéndole, durante muchos años.

El demonio Taraka

Mientras tanto, los dioses estaban siendo asediados y aterrorizados por el demonio Taraka. Cuando fueron a pedir ayuda al Señor Brahma, este les dijo que el hijo del Señor Shiva y de Parvati mataría al demonio. Pero a medida que los dioses se inquietaban y los ataques del demonio se sucedían, decidieron ayudar a Parvati a que se ganara el amor del Señor Shiva.

La ayuda de los dioses

Los dioses enviaron al Señor Kama, el dios del amor, al monte Kailash. Allí, el dios vio a Parvati a los pies del Señor Shiva, cosiendo una guirnalda. El dios Kama apuntó con una flecha hacia ellos y la lanzó, clavándose en el Señor Shiva, quien, en ese instante, abrió los ojos y se enamoró perdidamente de Parvati.

Engaños y recuerdos

Sin embargo, el gran Shiva se dio cuenta de que el Señor Kama le había engañado, por lo que desterró a Parvati de su morada. Sin perder la esperanza, Parvati hizo una dura penitencia durante varios años. Y, de repente, un día recordó su vida anterior y se dio cuenta de que ella no era otra sino la encarnación de la diosa Sati. En ese instante, cuando ella recordó todo, el Señor Shiva lo supo también, lo sintió: su amada Sati era Parvati. Su dicha no podía ser mayor. Pero no estaba del todo seguro, así que decidió ponerla a prueba.

La prueba

Un día, un anciano brahmin se acercó a Parvati y le preguntó: “¿Por qué estás realizando tan dura penitencia, querida mía? ¿Qué pretendes obtener?”. Parvati le contó su deseo de desposarse con el Señor Shiva. El anciano brahmin se estremeció y le pregunto: “¿Por qué una preciosa doncella como tú desea casarse con alguien que cubre su cuerpo con cenizas y porta las pieles de un tigre?”. Parvati se enfureció y le dijo: “¿Qué sabes tú de él? Soy la encarnación de la diosa Sati, su otra mitad. Estamos incompletos el uno sin el otro”.

Dos mitades, un todo

De repente, el Señor Shiva descubrió su verdadera naturaleza: el anciano brahmin era realmente él, poniendo a prueba a Parvati. Finalmente, al darse cuenta de que ella era su amada, su otra mitad, decidió casarse con ella. Los dioses descendieron de los cielos y acudieron a la majestuosa boda del dios Shiva y la diosa Parvati. Después, decidieron retirarse al monte Kailash para llevar una feliz y dichosa vida juntos.

*Dibujo de Narayani


Firmeza y ligereza

En la práctica del yoga es habitual buscar un equilibrio en cada postura, en cada movimiento; un equilibrio que, además, queremos trasladar a nuestra vida, a cada pequeño gesto y aspecto de nuestro día a día. En esa búsqueda de la armonía, el sabio Patanjali perfiló dos conceptos muy interesantes en sus Yoga-sutras: Sthira y Sukham.

En busca del equilibrio

El segundo libro de los Yoga-sutra de Patanjali se titula “Sadhana Pada” y está dedicado a la práctica del yoga. El aforismo 2.46 dice: “Sthira sukham asanam”, que viene a significar que la postura adecuada es la que es firme y agradable. Por tanto, Patanjali nos invita a buscar un equilibrio en cada postura, una combinación perfecta entre firmeza y dulzura que nos ayude a sentirnos cómodos en cada momento, dentro y fuera de la esterilla.

Sthira y Sukha

Así pues, todas las asanas o posturas que practicamos deben imbuirse de estas dos cualidades: sthira y sukha. Sthira nos enseña la firmeza, la solidez, la estabilidad y el esfuerzo; sukha nos enseña la suavidad, la comodidad, la ligereza y la soltura. El punto de equilibrio está en saber dotar a nuestra práctica de la dosis adecuada de cada elemento.

Atención plena

Estos dos aspectos siempre deben estar presentes tanto en la práctica del yoga como en nuestra vida diaria. ¿Por qué son importantes estos conceptos? Porque el hecho de buscar la firmeza, la estabilidad, pero también la comodidad y la suavidad supone que debemos mantener la atención completamente focalizada en lo que hacemos, además nos ayuda a que seamos más precisos en nuestros movimientos, más conscientes, para poder hacer los ajustes que sean necesarios tanto en nuestros cuerpos como en nuestras mentes.

La combinación perfecta

Una atención consciente y plena tiene multitud de beneficios y genera transformaciones sutiles a nivel físico, mental y espiritual. Se puede aplicar a nuestra práctica de yoga, pero también a cada momento de nuestro día a día, a la respiración, a los pensamientos... Además, es precisamente esa constante búsqueda de equilibrio entre la firmeza y la comodidad la que nos mantiene conectados con el yoga, con la práctica, con aquello que estemos haciendo. Nos ayuda a estar plenamente en el aquí y ahora.

 


El nacimiento de Shiva

Los grandes dioses

Un día, los grandes dioses Brahma y Vishnu se encontraban paseando por unos bellos jardines repletos de hermosas flores. El aroma del lugar era dulce y especiado y en lo alto del cielo lucía un hermoso solo que bañaba el lugar con una luz intensa y energizante.

El paseo

Durante su paseo, Brahman y Vishnu comenzaron a debatir quién de los dos era más poderoso. No conseguían llegar a un acuerdo y de repente, en mitad de su discusión, aparició una descomunal columna en llamas. Las raíces y las ramas del mismo se extendían más allá de donde alcanzaba la vista en la tierra y en el cielo.

El comienzo y el final

Ambos dioses, atónitos, corrieron hacia él para averiguar dónde se hallaban el comienzo y el final del pilar. Por más que buscaban, no lo encontraban. Así que Brahma se transformó en un ganso para volar a lo alto del pilar, para ver si descubría hasta dónde llegaba. Por su parte, Vishnu se convirtió en un jabalí y comenzó a excavar en la tierra para buscar las raíces de aquel enorme árbol.

Shiva el Dios Supremo

Justo entonces, el Señor Shiva emergió de una abertura en el pilar, para sorpresa de los dioses. Al reconocer el grandísimo poder del Señor Shiva, tanto Brahma como Vishnu reconocieron que él, Shiva, era el tercer Dios Supremo que gobernaría el universo junto a ellos.
Om Namah Shivāya

*Dibujo original de Narayani


Krishna y las perlas

Krishna y Radha

Radha y las gopis

Hace mucho, mucho tiempo, en el día de Diwali, en el mes de Karthi, Radharani y las gopis se reunieron para fabricar preciosos collares de perlas. Krishna las vio, se acercó y les pidió unas pocas perlas para poder decorar a sus vacas favoritas, Harini y Hafini. Sin embargo, las gopis se negaron y le miraron como si estuviera loco. “¿Perlas para decorar unas vacas? ¿Qué locura es esa?”, dijeron perplejas. “Las perlas son muy caras y no son aptas para las vacas”, añadieron orgullosas. Krishna les pidió que le dieran al menos unas pocas de las que les sobraran. Pero la gopi Lalita Devi le dijo que no tenían ni una sola perla que valiera para decorar a sus vacas, ya que eran muy valiosas.

Plantar las perlas

Abatido, Krishna se fue a su casa y le preguntó a su madre Yasoda si podía darle algunas perlas para poder plantarlas en su jardín. Aunque al principio se rió ante la descabellada idea de plantar las perlas, en vez de dejarlas crecer en el vientre de las ostras del mar, acabó por darle unas pocas. Krishna las plantó con mucho cariño en el campo.

¿Plantar las perlas con leche?

Para poder cultivarlas, Krishna volvió a visitar a las gopis para pedirles un poco de leche. Las mujeres se rieron de su petición. “¿Regar unas perlas con leche? ¡Menuda ocurrencia más absurda!”, dijeron entre carcajadas. Una vez más, desalentado, el joven Krishna volvió con su madre, quien le dio un poco de leche. Al cabo de unos días, pequeños brotes empezaron a crecer. Cuando Krishna fue corriendo a decírselo a las gopis, estas volvieron a reírse y le dijeron que aquello eran solo malas hierbas espinosas que habían crecido en el lugar.

Hermosas perlas

Sin embargo, varios días más pasaron y los pequeños brotes se convirtieron en frondosos arbustos de los nacieron unas hermosas perlas, incluso más bellas que las que tenían las gopis. Cuando las mujeres vieron aquellas joyas, pensaron que las perlas de las vacas de Krishna lucían mucho más encantadoras y grandiosas que las que ellas tenían. Así que fueron al joven Krishna y le pidieron que les regalara algunas de esas perlas tan hermosas. Pero él no quiso darles ninguna, ya que ellas en un primer momento no quisieron ayudarle ni darle de las suyas y, además, se habían mofado de él.

Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare

Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare.

Un cofre con un collar para cada una de las gopis.

Las gopis intentaron cultivar las perlas siguiendo los mismos pasos que Krishna, pero solo conseguían criar arbustos llenos de espinas. Temerosas de que sus superiores las castigaran, volvieron a pedir a Krishna que les ayudara, que les diera de sus perlas, y Krishna les dijo que debían acudir a hablar con él una a una. Al final, Krishna cedió y les ayudó, engarzando preciosos collares con sus perlas y guardándolos en cofres de oro. El primer cofre se lo entregó a Radharani, su amada, y, después, entregó un cofre con un collar a cada una de las gopis. A cambio, Radharani le envió guirnaldas perfumadas, deliciosa comida que ella misma había cocinado y otros presentes en muestra de su devoción y amor por él.

*Dibujo realizado por Narayani.


Una mente positiva

Mente positiva

Un discípulo muy soñador y, por otro lado cercano a su Maestro, a lo largo del tiempo de su convivencia con él, observa cuidadosamente las muchas dificultades por las que pasa. Un buen día, se acerca a su Guru y respetuosamente le pregunta: "Maestro, veo los muchos problemas y penalidades por las que cada día pasas así como la incomprensión de muchas de las personas y discípulos que te rodean, y sin embargo te veo siempre alegre y positivo. ¿Cómo es posible mantener esa actitud?"

El Maestro le mira y sonriendo le contesta: "Cada mañana al levantarme me pregunto, que elijo hoy, alegría o tristeza?, y decido elegir ALEGRÍA!