YC INSTITUTE ®

ES | EN

Lotus or lilly for blog

Img banner es

Blog

Disfruta de nuestros artículos y compártelos con tus amigos

Tags en el tema de "divino" RSS icon


La búsqueda de lo Profundo

La búsqueda de lo Profundo

No hay duda que cuando la insatisfacción interior surge, comienza una búsqueda por obtener respuestas y se aviva la sed por la Sabiduría, sobre todo por parte de explaradores genuinos del Espíritu.

Somos producto de la cultura en la que nos toca nacer y "hemos desarrollado, sobre todo, las corrientes cristianas de pensamiento que organizaron en gran medida la visión occidental de la identidad humana, y tanto sus prácticas como el simbolismo impregnaron profundamente nuestra vida cotidiana desde el final del mundo romano y helenístico.", así comenta George Steiner, el gran maestro y literato de nuestra época -que recomiendo- y yo me doy cuenta que hay una especie de caducidad en la construcción de una realidad basada en fes y dogmas.

No se trata de buscar teologías sustitutivas, pero sí encontrar respuestas menos encorsetadas, caminos menos condicionados, haccer uso del libre albedrío para impulsarnos hacia la libertad plena.

Buscadores del Absoluto

Un buscador intenso, perseguido por una iglesia retrógrada, ha sido el considerado más grande místico del cristianismo, San Juan de la Cruz.

D. Santiago Ramón y Cajal, cuyo nieto Santiago Ramón y Cajal Junquera - me honra con su amistad,- decía que los grandes médicos son el sol, el aire, el silencio y el arte y que si echamos un vistazo al "Evangelio Esenio", veremos que recoge en sus enseñanzas: "Dejad que el ángel del aire, el angel del agua, el ángel  el sol y el ayuno formen parte de vosotros"..Asimismo, los textos de yoga hablan de procesos de purificación a través de kriyas para el cuerpo físico, nadis, ascesis, dieta y un largo etcétera.

San Juan de la Cruz

Todo lo anteriormente dicho, podría ser traído al territorio del Yoga, pero en este caso quiero traer lo extraordinario de la contemplación, èxtasis, yoga (unión) por medio de S. Juan de la Cruz, así se puede combinarl a luz del cerebro y la luz del alma que no son sino la búsqueda de luz, de respuestas ante la incertidumbre de la existencia, de ansia de conexión con algo grande, en definitiva, nostalgia del Absoluto.

Siempre que tenemos ocasión, visitamos el Monasterio de S. Juan de la Cruz, donde está el sepulcro del más grande místico, y uno intenta impregnarse de su grandeza e inspiración.

Es significativo que el primer poema que Fray Juan de la Cruz escribe unas "coplas hechas sobre un éxtasis de harta contemplación". En ellas se contiene la mejor definición de lo que es una vivencia mística tal y como él escribe: "Y si lo queréis oir / consiste esta summa sciencia/ en un subido sentir / de la divina esencia / es obra de su clemencia / hazer quedar no entendiendo / toda ciencia trascendiendo".

Cualquier comentario empobrecería, ya que tan solo se puede decir que se trata de aquel beber  chorro de la fuente directa del Supremo en una experncia que, por producise más allá de los parámetros racionales del tiempo y espacio, es inefable: "Yo no supe donde entraba/pero cuando all´me v/ sin saber donde me estaba/ grandes cosas entendí/ no diré lo absorto y ajenado/ que se quedó mi sentido/ de todo sentir privado".

Podemos observar como la belleza exquisita de estos poemas, son la expresión de oder saborea el Espíritu, lo Supremo, la Luz, Dios. Si este es el caso, ya no hay nostalgia por el Absoluto.

 

 


Chistes divinos

Chistes divinos

Hinduismo

Tres hombres de distintas religiones hacen un viaje juntos. Repentinamente el coche cae en un lago y ante el peligro de ahogarse , cada uno de ellos empieza a rezar a Dios de acuerdo a su tradición.

 El cristiano ora fervientemente: "¡Mi Señor Jesucristo, sálvame....!". Y el milagro se hizo, llegando a tierra sano y salvo.

El musulmán eleva sus plegarias a Alá y sin darse cuenta se ve en tierra firme

El hindú, muy nervioso en la situación en la que se encuentra, empieza a invocar a todos los dioses para que acudan en su ayuda: "¡Rama, Rama!..." pero ningún milagro se produce. "¡Krishna, Krishna...! y tampoco obtiene respuesta. "¡Shiva, Shiva...! ¡Devi, Devi..! El hindú empezó a tragar agua,  "glu, glu, glu....", hasta que finalmente acaba ahogándose.

Mientras subía al cielo, indignado comenzó a protestar:

¿Por qué mis amigos que rezan a un solo Dios han sido salvados, y yo, que tengo tantos, ninguno vino a salvarme?

Entonces se escuchó una voz profunda perteneciente a la Divinidad:

"¡Claro que iba hijo mío! No has perdido la vida porque yo te haya abandonado, sino por tu impaciencia. A cada segundo me llamabas con un nombre distinto. Rama... Krishna....Shiva.....Devi... y, ¡caramba , no me dabas tiempo para cambiarme de indumentaria!.

La paciencia es de valor incalculable.