Lotus or lilly for blog

Img banner es

Blog

Disfruta de nuestros artículos y compártelos con tus amigos

Tags en el tema de "mística" RSS icon


nostalgia del absoluto

George Steiner

 Siempre me ha fascinado la búsqueda por lo Profundo. Somos producto de la cultura en la que nos toca nacer y “hemos desarrollado, sobre todo, las corrientes cristianas de pensamiento que organizaron en gran medida la visión occidental de la identidad humana, y sus prácticas y simbolismo impregnaron profundamente nuestra vida cotidiana desde el final del mundo romano y helenístico”, así comenta George Steiner, el gran maestro y literato de nuestra época- que recomiendo.

Yo me doy cuenta que hay una especie de caducidad en la construcción de una realidad basada en fes y dogmas. No se trata de buscar teologías sustitutivas, pero sí encontrar respuestas menos encorsetadas, caminos menos condicionados, hacer uso del libre albedrío para impulsarnos hacia la libertad plena. Así que deseo que estas líneas nos ayuden a situarnos, como un mapa, y veamos la luz  con la que muchos pueden irradiar a nuestras vidas.

Tagore

Estoy de acuerdo con la definición que hace Rabidranath Tagore :

“Occidente es como tener los ojos abiertos para estar en contacto con el exterior; Oriente es serenamente cerrarlos para adentrarse en su interior.”

Sin embargo, tanto Oriente como Occidente, dan muestras de una búsqueda sin intermediarios, donde la experiencia es interna, vertical y directa. Se convendrá conmigo, que nadie puede comer por nosotros, dormir por nosotros y muchos menos amar por nosotros.

 

La luz

 Decía Goethe

"Los colores son los actos y sufrimientos de la luz”.

La Luz, lo impregna todo, y esa nostalgia por lo luminoso es lo que nos empuja salir a de la oscuridad. La palabra guru, entre otras acepciones, es quien nos lleva a la luz: los Upanishads, proponen “condúceme de la oscuridad a la luz, de la ignorancia a la sabiduría.”

n el Bhagavad Gita, que registra ese inigualable diálogo entre Krishna y Arjuna para hallar la comprensión suprema del Ser o de nuevo, apliquemos Luz, contiene una enseñanza que nos transporta de perplejidad en perplejidad hasta hacernos comprender lo imperecedero o absoluto que somos en esencia.
Recientemente viendo a los sufíes danzar, vino a mi mente la experiencia de Amor, expresada por el gran poeta Rumi:

“Soy tan pequeño que apenas puedo ser visto ¿cómo puede este gran amor estar dentro de mi? ¡fíjate en tus ojos, ellos son pequeños, pero ven cosas enormes.”

Belleza interior, belleza externa

  En todos mis viajes a la India, busco el encuentro conmigo mismo, por el impulso interno hacia la belleza de la Luz, en Pondichery cerca de Aurobindo indagando en la supramente, en Tiruvanamalai con Ramana Maharshi, en los Himalayas en la cercanía de Suami Sivananda o en una cueva, pero todo ello para enfrentarme a mi propio yo.

Esa nostalgia que sentimos, no se ve colmada hasta que se alcance la cumbre de la conciencia; cierto es, que para nada niego la realidad y belleza que nos rodea; la naturaleza, el arte, el pensamiento elevado; todo ello hace acrecentar nuestro estado de conciencia.

Recuerdo una de mis visitas a la iglesia de San Pietro de Vincoli para extasiarme  y ensimismarme en el Moisés de Miguel Angel.

Hubo quien en su momento, se extasió mucho más, y no fue otro que Freud, que cuando lo vió por primera vez, perdió el conocimiento.

el yoga de occidente

Expresando lo inefable - S. Juan de la Cruz

 D. Santiago Ramón y Cajal, cuyo nieto Santiago Ramón y Cajal Junquera, me honra con su amistad – decía que los grandes médicos son el sol, el aire, el silencio y el arte, que traídos a nuestro territorio, podrían ser enseñanzas yóguicas, pero quiero acercar lo extraordinario de la contemplación, éxtasis, yoga –unión- a través de S. Juan de la Cruz, así se puede combinar la luz del cerebro y la luz del alma que no son sino la búsqueda de luz, de respuestas ante la incertidumbre de la existencia, de ansia de conexión con algo grande, en definitiva, nostalgia del absoluto. 

Siempre que tengo ocasión, visito el Monasterio de S. Juan de la Cruz, donde está el sepulcro del más grande místico y uno intenta impregnarse de su grandeza e inspiración.
Seguro que estas palabras pueden despertar gran emoción en todos aquellos que las leáis. Es significativo que el primer poema que fray Juan de la Cruz escribe sean unas “coplas hechas sobre un éxtasis de harta contemplación”. En ellas se contiene la mejor definición de lo que es una vivencia mística tal y como él escribe

“Y si lo queréis oír/ consiste esta summa sciencia/ en un subido sentir/ de la divinal esencia/ es obra de su clemencia/ hazer quedar no entendiendo/ toda ciencia trascendiendo”.

Cualquier comentario empobrecería, ya que tan sólo se puede decir que se trata de aquel beber a chorro de la fuente directa del Supremo en una experiencia que, por producirse más allá de los parámetros racionales de tiempo y espacio, es inefable:

“Yo no supe donde entraba/ pero cuando allí me vi/sin saber donde me estaba/grandes cosas entendí;/no diré lo que sentí:/ que me quedé no sabiendo/ toda ciencia trascendiendo”. “Estava tan embebido/tan absorto y ajenado,/que se quedó mi sentido/ de todo sentir privado”. Podemos observar como la belleza exquisita de estos poemas, son la expresión de poder saborear el Espíritu, lo Supremo, la Luz, Dios. Si este es el caso, ya no hay nostalgia por el absoluto."

Miguel de Unamuno

   Creo que las palabras llenas de sentimiento y ambición del conocimiento metafísico las expresaba muy bien D. Miguel de Unamuno.

“El universo visible me viene estrecho… Más, más y cada vez más; quiero ser yo y, sin dejar de serlo, ser además los otros, adentrarme en la totalidad de las cosas visibles e invisibles, extenderme a lo ilimitado del espacio y prolongarme a lo inacabable del tiempo. De no serlo todo y por siempre, es como si no fuera….¡O todo o nada!.... ¡ Sed de ser, sed de ser más allá!"

Ya es hora de dejar de sorprendernos. La búsqueda de la Verdad es oriental y occidental. Es Universal.

 


Cerebro y místca

Ansia de saber

La información que poseemos hoy en día, no tiene parangón en la historia de la humanidad. La infinidad de tendencias en filosofía, neurociencia, física y todo tipo de ciencia del conocimiento humano se ven irradiadas hacia nuestra sociedad en todos los campos del saber, intentando dar respuestas al misterio de la existencia.

 Hay algo que a todos nos fascina en nuestra ansia por saber y, es el conocimiento de uno mismo. Que es lo que nos hace humanos, porqué pensamos de una manera u otra, porqué se dan acontecimientos no deseados, a que se debe tanta incertidumbre, por qué hay experiencias, sensaciones, sentimientos que surgen inesperadamente. A qué se deben mis estados mentales y deseos de creer en algo y porqué razón llegan a producirse experiencias de naturaleza mística o cuasi mística. La vida en definitiva está lllena de interrogantes y pocas respuestas claras.

 Vayamos pues hoy por una vía muy actual basada en estudios del cerebro y dejemos de lado cualquier tipo de creencia personal o religiosa, y de esta manera podamos acercarnos a estas conclusiones científicas con una mente más objetiva.

El engaño del Cerebro

Según los datos mas actuales en las investigaciones del cerebro y su comportamiento, nos hacen ver que la inmensa mayoría de nuestros actos, pensamientos, sentimientos y creencias, son inconscientes y sólo una diminuta parte es producto de lo que llamanos conducta consciente o volición, y que incluso, la construcción de nuestro "yo", es una construcción engañosa de nuestro cerebro y, que incluso éste, tiene una magnificada capacidad para fabular, engañar y sobre todo generar alucinaciones que acaban tomándose como realidades.

 A este respecto, ya he comentado en ocasiones anteriores las impresionantes obras de Oliver Sacks, Ramachandra, e incluso la obra del Dr. Rubia, "El cerebro nos engaña".

Cerebro y trascendencia

 Hay estructuras en nuestro cerebro, las cuales según las investigaciónes de reconocidos neurocientíficos, su activación produce la sensación de trascendencia o unidad con la divinidad y estos estados se han dado en todas las culturas y todas las épocas.

 Entre otros aspectos, algunos de los datos que aportan estas investigaciones, se enfocan en el hecho  de que en el sistema límbico. y de manera especial el lóbulo temporal, se albergan dos estructuras importantes, el hipocampo y la amígdala, cuya activación y estimulación producen sensaciones de trascendencia y estados similares al éxtasis.

Obviamente, no es este el mejor lugar para explicar la anatomía de estas regiones a fin de comprender mejor sus funciones, pero al menos si debemos considierar que el cerebro es cuando menos "el portador material de las funciones de la mente", como nuestro gran amigo el Dr. Rodriguez Delgado definió con gran acierto.

 Poor lo tanto, estas àreas cerebrales - según los neurocientíficos - son las responsables  de las experienciias relacionadas con sensaciones de felicidad poco comunes, alegría, paz, la trascendencia de la dualidad sobre todo entre sujeto y objeto,  la desaparición del tiempo y el espacio, la disolución del sentido del yo y otros estados de inefabilidad.

Culturas y éxtasis

 Estos estudiosos del cerebro afirman por lo tanto que en las diferentes culturas han hablado de lo mismo con nombres diferentes. De esta manera, tenemos el Satori en el budismo zen, Samadhi en el yoga, Nirvana en el budismo, Moksa en el hinduismo, Espíritu Divino en Plotino, el Éxtasis de S. juan de la Cruz y Sta Teresa. e incluso podemoso citar el Evangelio según S. Lucas que dice: "El Reino de los cielos está dentro de vosotros".

¿Es el Cerebro Todo?

¿ Qué más se puede decir? Pues nada; entonces busquemos en nuestro cerebro y hagamos de éste nuestra exclusiva religión. Así que Dios es nuestro cerebro y nuestro cerebro es Dios. Cuidémoslo por si acaso, no sea que ese kilo y medio que transportamos por el sendero de nuestra vida limitada nos obligue a pensar algo así:

No te olvides que lo inabarcable soy yo; no ote olvides que lo infinito soy yo; no te olvides que el universo soy yo.

 La ciencia nos ayuda a desenmascarar engaños y a comprender con mayor razonamientro y a eliminar falsas creencias, pero tampoco puede erigirse en un nuevo representante eclesial que imparta doctrina.

Todos queremos conocer la verdad o verdades y la exposición de conclusiones requiere tacto, rigor, tolerancia y comprensión del territorio limitado en el que todos nos movemos.

 Se puede observar -como se aprecia en uno de nuestros programas aquí representados con nuestros prestigiosos colaboradores, -donde temas de extraordinario valor sobre Cerebro, Mente, Conciencia, Salud y Espiritualidad, son frecuentemente tratados por nosotros.

Sed de ser

 Una cosa es la expresión de la Realidad a través de algo y otra cosa es que ese algo se considere la Realidad última. La bombilla sólo manifiesta la invisibilidad de la electricidad.

 Creo que no puedo terminar mejor estas líneas que con las palabras de D. Miguel de Unamuno, llenas de sentimiento y ambición del conocimiento metafísico:

 "El universo visible me viene estrecho.... Más, más y cada vez más; quiero ser yo y, sin dejar de serlo, ser además los otros , adentrarme en la totalidad de las cosas visibles e invisibles, extenderme a lo ilimitado del espacio y prolongarme a lo inacabable del tiempo. De no serlo todo y por siempre, es como si no fuera... ¡O todo o nada!... ¡Sed de ser, sed de ser más allá!

 


Mística, Mente, Cerebro, Conciencia

Einstein

Tomo prestadas unas palabras de Einstein: "El ser humano es parte de un todo, llamado por nosotros... el universo.... una parte limitada por el tiempo y el espacio. El ser humano se experimenta a sí mismo, a sus pensamientos, sensaciones y emociones, como algo separado del resto....una especie de ilusión óptica de su conciencia.... Este estado ilusorio es una especie de prisión para todos nosotros, restringiéndonos a nuestros deseos personales y a los afectos a unas pocas personas cercanas.

Nuestra tarea, debe ser el liberarnos de esta prisión, ensanchando nuestro círculo de compasión para abrazar a todas las criaturas y a todo el universo en su belleza."

 

 

El Zen

 En algunas escuelas Zen, denominan  Mente-realidad a lo que trasciende los límies del ego. Uno de estos grandes maestros, Lin Chi, lo expresa de esa hermosa manera:

" ¿Qué creéis que es la realidad? La realidad no es otra cosa que la Mente-realidad, la cual no tiene forma definida. Ella penetra y discurre a través de todo el universo. En este preciso instante, en este mismo lugar, está vívidamente presente. Más las mentes de los hombres ordinarios no son lo bastante maduras como para comprenderlo. De modo que fijan por doquier nombres y conceptos (como lo "Absoluto", lo "Sagrado", la "Iluminación".) y buscan vanamente la realidad en estos nombres y letras".

 Cuando menos, esta descripción aunque metafísica, me parece elevada y muy en consonancia con las diferentes culturas que abogan por la filosofía perenne.

 

Donde se encuentra la Conciencia?

 En nuestro cultura occidental hay batallas encarnizadas con enormes diferencias, tratando de establecer paradigmas sobre la Conciencia, la Realidad, la Mente, el Cerebro, así como se relacionan entre sí.

 La Filosofía de la Ciencia, Neurociencias, aproximaciones monistas, dualistas y tantas otras, cada cual estableciendo una "verdad", reivindicando descubrimientos de sistemas responsables por la conciencia del yo, con sus teorías que aunque reduccionistas, ayudan a aclarar aspectos de distintas funciones del ser humano, pero la naturaleza esencial, se resiste y permanece de incógnito o escondida todavía.

Mente y Cerebro

Monismo

 Muy discutido es lo que se denomina "el problema difícil", o la dificultad de entender, cómo es posible que los procesos físicos del cerebro den lugar a experiencias subjetivas. Los científicos se fundamentan sobre todo en dar a entender que el cerebro y la mente son dos fenómenos de una misma realidad, es decir, que la actividad cerebral son los procesos mentales, dando por lo tanto a entender que la interacción de mapas, sistemas y circuitos, principalmente en la corteza cerebral con sus potenciales eléctricos y sus neurotransmisores químicos, son el mundo psíquico, visto éste y expresado por lo tanto en términos físicos, químicos y neurobiológicos. De modo que de acuerdo con este forma de pensar, procesos cerebrales y procesos mentales son una y la misma cosa.

 

Dualismo

 Uno de los paladines de lo que podemos denominar dualismo interaccionista como ha sido el premio Nobel de Medicina Sir John Eccles, -a quien en un momento dado llegué a invitar para que viniese a Vigo a fin de participar en unas jornadas de Yoga y Neurociencia - ha intentado describir las relaciones entre este complejo organismo que es el cerebro y una mente, siendo ésta no material, espiritual , la que actuaría sobre la maquinaria cerebral, y tanto es así que Eccles intentò desarrollar una nueva teoría unitaria que al parecer es desterrada en el mundo de la neurociencia.

 

 

 

 

Investigadores en el campo de la Mente-Cerebro-Conciencia

 Así pues hay una discusión profunda con respecto a la mente, cerebro, conciencia en distintas áreas del saber tales como Neurociencia,Filosofía, Física, Psicología y tantas otras, donde mentes brillantes - algunos desaparecidos ya - indagan e intentan explicar un misterio todavía indescifrable y, menciono a algunos de los más destacados - entre los que tengo el honor de conocer a unos cuantos -. Nombres como Mario Bunge, el Dr. Rodriguez Delgado, el matrimonio Churchland, Dan Dennet, Searle, Sperry, Penfield, Rodolfo LLinás, Gazzaniga, Antonio Damasio, Roger Penrose, el mismo John Eccles quién tomó de Karl Popper su teoría de los tres mundos, Gerald Edelman, - quien aparece en la fotografía,- Francis Crick y un largo etcétera.

 

Reflexionando

 ¿Existe en mí cierta libertad para tomar decisiones o bien éstas tienen que ser producto primero de mis neuronas para que se produzcan mis movimientos motores a través de cambios bioquímicos y eléctricos y pueda pensar y sentir motivado a todo ello? Si son las neuronas las que nos mueven, somos esclavos de nuestro cerebro? ¿son las neuronas las que originan por ejemplo nuestra voluntad y por consiguiente se dan órdenes a sí mismas? Con seguridad en la base de decisiones libres encontraremos procesos bioquímicos, pero la libertad, la inteligencia, los sentimientos no parecen procesos bioquímicos, y tampoco efectos de lo bioquímico, como la luz que entra en la habitación no es efecto de la ventana abierta.

 Después de pensar acerca de lo dicho, ¿con mi mente?, ¿con mi cerebro?, ¿con mi conciencia?, ¿por azar? ¿por mi voluntad y libre albedrío? (si alguno de los que leáis esto, tenéis la respuesta clara, por favor, sacarme de dudas), en fin, con lo que sea, pero ahora mismo prefiero intentar salir del pozo de la individualidad, cruzando el puente de la ignorancia en dirección al conocimiento al menos para que se produzca una transformación interior y obtenga respuestas en lo que es origen y causa de este yo y no exclusivamente por medio de explicaciones de terceras personas. ¿Alguien puede dormir por ti? ¿Alguien puede comer por ti? ¿Alguien puede amar por ti? Entonces.....

Mística

 Por lo tanto, dentro de esta concepción estructuralista de la realidad del ser humano ¿puede ser explicada razonadamente - ¡nunca racionalmente! - la unio mystica de San Juan de la Cruz, Santa Teresa o la llamada experiencia de Samadhi o Satori? Creo que tal explicación será al  menos de momento, "explicación pendiente", cualquiera que sea la doctrina o ciencia que diga saber la Verdad.

Historia Ciegos

 Nos encontramos como aquellos ciegos de nacimiento que intentaban explicar lo que es un elefante:

 "Un elefante, decía uno, es como una pared sólida, firme,  y dura", así lo expresaba porque en su limitación describía su poderoso abdomen.

 No, no. - decía otro -, un elefante es algo fuerte y flexible, ya que tocaba su trompa.

 "De ninguna manera, replicó un tercero -, un elefante es como una columna fuerte como la que sostienen los edificios.

 "Estáis confundidos dijo otro de los ciegos, un elefante es como un gran abanico, flexible y que su movimiento produce aire", refiriéndose a una oreja.

 La discusión con respecto a la existencia y su misterio sigue presente en nosotros.

 Ante tanta duda, quizás podamos lograr mayor certeza indagando en lo profundo. Próximamente, nos adentraremos en la meditación.

 


Meditación:Arte, Ciencia, Mística

El arte, la ciencia y mística de la Meditación:

El arte de la meditación

 En el arte tratamos de contemplar la belleza, la cual eleva el estado de nuestra mente. En la meditación. el arte es contemplar la belleza contenida en los pensamientos con sus sensaciones, recuerdos, deseos y todo ese continuo vaivén de idas y venidas, desde lo positivo a lo negativo, desde lo que agrada a lo que desagrada, desde el dolor a la alegría.

Cuando aprendemos a observar el arte de todo el entramado que crea  nuestra mente y la naturaleza de sentiros humanos, nos damos cuenta de que nuestra conciencia individual establece códigos finitos y limitados que forman un aprendizaje en nuestro cotidiano vivir y que el meditador entiende que son bellas creaciones pero que necesitan ser trascendidas para experimentar la Belleza del Ser.

 

 

 

La ciencia de la meditación

La ciencia procura desentrañar los misterios de la existencia y la meditación es la ciencia que permite explorar en lo profundo del espíritu a fin de entender en que consiste y si en realidad formamos parte de él. Adentrándones en nuestro interior con el instrumento de nuestra mente, al igual que un microscopio nos acerca a indagar y conocer lo diminuto o un telescopio nos acerca a la lejanía de los astros para saber su configuración y funciones, digo pues, que este instrumento mental que poseemos, nos lleva a través del puente de la meditación a trascender la idea del yo, construida por nuestras facultadas psicofísicas que nos hacen vivir en la ignorancia de la estrechez mental. La ciencia de la meditación nos convierte en científicos conocedores de nuestra Dimensión Suprema.

 

La mística de la meditación

 La mística meditativa nos traslada a la transformación de nuestras personalidad limitada hasta que penetre en la fascinación del Silencio interno, en el que el rumor continuo del pensamiento que nos atrapa cesa y comienza el meditador a escuchar y a vivenciar lo que es perenne e incomprendido por la mente y los sentidos, la música del alma.

En ese estado  no hay dualidad, sólo dicha y es el camino que la meditación utiliza en esta aventura interior para culminar lo más elevado de la conciencia, la mente que no mide o la conciencia sin fronteras

 Meditadores budistas, hindúes, cristianos, sufies, zen, chan, tibetanos, kabalistas, filósofos, científicos y practicantes de tantos sistemas y métodos, hablan de la misma Realidad aunque utilicen nombres distintos. Muchos son los caminos, pero una sola la Verdad..

 Quiero hoy personalizar la mística en el famoso Padre Bede Griffiths (1906-1993) monje benedictino de origen ingles, quien vivió en el sur de la India y acercó la espiritualidad del cristianismo e hinduismo, y su experiencia elevada del llamado Amor INcondicional, o el abandono a lo Supremo.

 

 


Filosofía, Ciencia y Mística

Filosofía y búsqueda

Bertrand Rusell en "Los problemas de la filosofía", manifestaba "que la contemplación del Cosmos ayuda a liberarse al filósofo de la estrechez de las preocupaciones y de las ataduras tribales:La contemplación, no solo agranda el alcance del pensamiento sino también el de nuestras acciones y nuuestros afectos: nos convierte en ciudadanos del Universo, y no solo de una ciudad amurallada en guerra con los demás. En esta ciudadanía del Universo  consiste la verdadera libertad del ser humano y su liberación de la servidumbre de las esperanzas y los temores estrechos".

Buscando en el interior

 Valoraciones de esta naturaleza las observamos continuamente en todos los pensadores. Krishnamurti solía decir que intentamos cambiar a los demás sin intentar cambiarnos primero a nosotros mismos, y así poder descubrir nuestra esencia.

 Aldous Huxley en frase afortunada decía que "después de Shakespeare, Beethoven y Miguel  Àngel que más puede existir", y a continuación hablaba fascinado que lo más grande por conocer era el contenido de los Upanisads y todo lo que puede contener la Filosofía Perenne.

 Schopenhauer tenía los Upanisads como libros de cabecera y contribuyó al conocimiento de la filosofía de la India en Europa y tanto es así que Erwin Schrödinger, creador de la mecánica cuántica ondulatoria, descubrió la filosofía Vedanta leyendo a Schopenhauer.

 Grandes frases

 Las grandes frases o sentenciias llamadas Mahavakyas como "Tat Tvan Asi" (Tu Eres Eso) o "Aham Bramasmi", "Yo soy Brahaman o el Absoluto", están muy presentes en grandes buscadores tanto orientales como occidentales.

 En la excelente obra de Patrick Olivelle, acerca de la maravilla de la era upanishádica, indaga en su contenido filosófico, explicando la sabiduría de la cumbre del pensamiento de la India.

 Sabemos que las filosofías asiáticas giran en torno a una preocupación fundamental: la búsqueda del modo en que nuestra existencia se aproxime o nos conduzca a Moksa o liberación.

Sabiduría de Aristóteles

 También Aristóteles decía que la mente humana culmina en la contemplación intelectual del Universo. Hay quienes piensan que cualquier mística o contemplación es la negación de uno mismo y no se da cuenta, volviendo a Aristóteles que, "el contemplativo , en cuanto que humano  tendrá necesidad del bienestar externo, ya que nuestra naturaleza no se basta a sí moisma para la contemplación, sino que necesita de la salud corporal, del alimento y de los demás cuidados".

Adentrándose en otros ámbitos de la realidad

 Karl Popper solía decir que no hay nada más fascinante como el conocimiento del Universo, "problema filosófico que interesa a todos los humanos reflexivos: el problema de entender el mundo  - inclluyéndonos a nosotros mismos -.

 Como dice el filósofo español Jesús Mosterín, "además de ocuparnos de nosotros mismos y de nuestro mundillo egocéntrico, también podemos trascenderlo intecionalmente y abrirnos a ámbitos más amplios de la realidad. Esta posibilidad viene ya dada en la naturaleza humana, que nos ha provisto de un cerebro versátil, capaz de emprender todo tipo de aventuras espirituales."

 Filosofía, Ciencia y Mística, bien pueden ir de la mano.