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Formación Residencial Instructores de Hatha

Formación residencial de Instructor de Hatha Yoga (200h)
Mondariz-Balneario del 9 al 30 de Julio

Después de una gran temporada de formaciones a lo largo de este ciclo en Madrid, estamos poniendo todas nuestras energías en cerrar con broche de oro con una de las formaciones más especiales del año; nuestra formación residencial en Mondariz Balneario, en Galicia.

Esta formación está dirigida a personas que deseen aprender a impartir clases de Hatha Yoga con garantía y calidad, bajo el prisma de una metodología innovadora que enriquece y capacita para transmitir, con seguridad y confianza, los conocimientos a los futuros alumnos de clases de Yoga.

Este curso también está dirigido a quienes, sin tener pretensiones docentes, se interesan en el perfeccionamiento de su práctica o en la adquisición de nuevos conocimientos.

Dedicación día y noche

El formato de formación residencial no son unas vacaciones a la usanza. En este formato nos damos un tiempo que se para retirarnos de la vida cotidiana y enfocar todas nuestras energías y concentración en absorber todos los conocimientos relacionados con el Yoga y hacer una práctica física intensa durante tres semanas. Todo esto con un total de 200 horas de formación en los que se obtiene el diploma de A.I.P.Y.S y con el que podrás validar tu registro en Yoga Alliance USA y UK.

Vivirás el Yoga al 100% 

La formación será a cargo de los directores de nuestro centro y el director del centro Yoga Sananda Vigo. Tres profesores con experiencia de más de 35 años en el mundo del Yoga, grandes expertos y formadores de formadores:

Gauri Agulla

Westley Eckart (Swami Shanmugananda)

Manuel Agulla, Madhana

Gauri, Madhana y Wes, compartirán su sabiduría y te acompañarán a cada instante para resolver tus dudas para que aprendas entre otras cosas:

  •  Técnicas de instrucción innovadoras para integrar las antiguas prácticas de yoga con los enfoques fisiológicos actuales desarrollados en Occidente.
  • Cómo practicar Yoga con una alineación correcta y cómo trasladar esa práctica a un ajuste apropiado para tus alumnos.
  • Cómo planificar y diseñar tus clases con un lenguaje apto para que tus alumnos te entiendan.
  • Filosofía y tradición del Yoga con una visión plural y sin sectarismo.
  • Meditación diaria.

Respirarás la energía del Yoga desde el amanecer hasta la última hora del día.

¡Aún estás a tiempo para apuntarte!

Para más información y reservas visita  nuestra web.


Formación Residencial Instructores de Hatha

Formación residencial de Instructor de Hatha Yoga (200h)
Mondariz-Balneario del 9 al 30 de Julio

Después de una gran temporada de formaciones a lo largo de este ciclo en Madrid, estamos poniendo todas nuestras energías en cerrar con broche de oro con una de las formaciones más especiales del año; nuestra formación residencial en Mondariz Balneario, en Galicia.

Esta formación está dirigida a personas que deseen aprender a impartir clases de Hatha Yoga con garantía y calidad, bajo el prisma de una metodología innovadora que enriquece y capacita para transmitir, con seguridad y confianza, los conocimientos a los futuros alumnos de clases de Yoga.

Este curso también está dirigido a quienes, sin tener pretensiones docentes, se interesan en el perfeccionamiento de su práctica o en la adquisición de nuevos conocimientos.

Dedicación día y noche

El formato de formación residencial no son unas vacaciones a la usanza. En este formato nos damos un tiempo que se para retirarnos de la vida cotidiana y enfocar todas nuestras energías y concentración en absorber todos los conocimientos relacionados con el Yoga y hacer una práctica física intensa durante tres semanas. Todo esto con un total de 200 horas de formación en los que se obtiene el diploma de A.I.P.Y.S y con el que podrás validar tu registro en Yoga Alliance USA y UK.

Vivirás el Yoga al 100% 

La formación será a cargo de los directores de nuestro centro y el director del centro Yoga Sananda Vigo. Tres profesores con experiencia de más de 35 años en el mundo del Yoga, grandes expertos y formadores de formadores:

Gauri Agulla

Westley Eckart (Swami Shanmugananda)

Manuel Agulla, Madhana

Gauri, Madhana y Wes, compartirán su sabiduría y te acompañarán a cada instante para resolver tus dudas para que aprendas entre otras cosas:

  •  Técnicas de instrucción innovadoras para integrar las antiguas prácticas de yoga con los enfoques fisiológicos actuales desarrollados en Occidente.
  • Cómo practicar Yoga con una alineación correcta y cómo trasladar esa práctica a un ajuste apropiado para tus alumnos.
  • Cómo planificar y diseñar tus clases con un lenguaje apto para que tus alumnos te entiendan.
  • Filosofía y tradición del Yoga con una visión plural y sin sectarismo.
  • Meditación diaria.

Respirarás la energía del Yoga desde el amanecer hasta la última hora del día.

¡Aún estás a tiempo para apuntarte!

Para más información y reservas visita  nuestra web.


Pranayama digital

Respiración sutil

El pranayama digital es una de las técnicas de respiración que el experimentado profesor de Yoga John Claxton ha desarrollado con su propio método. El delicado encuentro entre la punta de los dedos y la piel de la nariz atrae una atención equilibrada que infunde inteligencia al flujo del aire cuando las dos corrientes pasan por las fosas nasales. El movimiento de los dedos es tan delicado que más que  apretar las fosas, se les da un suave roce que, a diferencia del Pranayama clásico, tiene un trabajo más sutil y delicado que ayuda a llevarnos a un estado de concentración más armónico, ayudándonos a conectar con la ligereza del ser. En su libro,  "Breath and the lightness if being" (“Respiración y la ligereza del ser”), puedes encontrar todos los detalles sobre su propuesta.

 

Experimenta en persona el método exepcional de John Claxton

John nos visita desde Reino Unido el próximo 1 y 2 de Junio a impartir un Intensivo el 1 y 2 de Junio. Aprovecha para vivir en persona una experiencia única. 

 

 

✨✨Ven a descubrir la ligereza del ser y convierte tu experiencia física en un viaje meditativo. John Claxton te guiará por caminos que jamás habías explorado para que sientas, escuches y observes tu propia grandeza.

Las raíces de la formación de John vienen del estilo Iyengar, B.K.S Iyengar y Silva Mehta han sido sus Maestros. Gracias a sus estudios en medicina, anatomía, patología, e incluso medicina veterinaria, en St. John's College y muchos años dedicados a la enseñanza le llevaron a crear su estilo propio.

La forma en la que presenta los principios anatómicos, difíciles de dominar en la interiorización de la práctica, lo hacen único en su campo. Su método lleva más de 40 años transformando vidas.

Reserva tu plaza

Puedes tomar las sesiones sueltas o todo el taller junto. Mas información en nuestra web.


“El Brujo” y "Autobiografía de un yogui" en Yoga Center

Yoga Center Madrid y Rafael Álvarez "El Brujo" invitan a sus alumnos a disfrutar de un fragmento de la obra que ha cautivado a millones de personas.

 

"... te das cuenta de que todo el tiempo había algo tremendo dentro de ti, y no lo sabías”. Parahamahansa Yogananda

Yoga Center Madrid quiere compartir y regalar a sus alumnos una excepcional oportunidad aprovechando la celebración del día Internacional del Yoga el próximo mes de Junio. El actor Rafael Álvarez, “El Brujo”, interpretará en exclusiva un fragmento de la obra Autobiografía de un Yogui. Un auténtico regalo para todos los amantes del Yoga.

La cita es el día Jueves 6 de Junio a las 20:00 hrs. en nuestro Centro. "El Brujo" interpretará un fragmento de la obra y después se abrirá una sesión de preguntas y respuestas, todo con una duración de aproximadamente de una hora.

Al finalizar, disfrutaremos un ágape con una selección de manjares hindúes.

El evento es un regalo que ofrece Rafael Álvarez y Yoga Center Madrid a sus alumnos. Es gratuito pero debido al aforo limitado es necesario la reserva previa. Invitación abierta a alumnos del centro + acompañante.

La obra original de Autobiografía de un Yogui fue escrita por Paramahansa Yogananda, considerado por muchos como el Padre del Yoga en Occidente.

Después de que esta obra se convirtiera en uno de los libros más leídos en el mundo y se realizaran documentales y películas de éxito en el cine en su nombre, Rafael Álvarez, productor, director, guionista y actor de teatro, lo lleva por primera vez a los grandes escenarios con una pequeña dosis de humor.

¡Te esperamos!

Para más información y reservas ponte en contacto con nosotros: info@yogacenter.es
91 575 1913

 


Acercándonos a lo numinoso

Contacto de lo divino con lo material

Durante la Primera Guerra mundial, después de crecer en la pobreza y con una mínima educación en matemáticas puras, un matemático de origen indio llamado Srinivasa Ramanujan fue admitido  en la Universidad de Cambridge donde hizo contribuciones extraordinarias al análisis matemático.

Considerado un genio en su campo, Ramanujan atribuía su genialidad a una fuerza divina que le daba toda la inspiración para su obra. Él sólo permitía que esta fuerza hiciera su trabajo a través de él. El instante en el que esa fuerza o creatividad divina entraba en su ser se le denomina como un hecho numinoso.

  

Ilustración de Ramanujan del libro
"The man who knew the Infinity" de Robert Kanigel.


Un concepto poco pronunciado y con un gran significado

Numinoso proviene del latín “numen” que significa “poder o potencia divina”. Está relacionado con la manifestación de poderes mágicos o divinos.

Se puede decir que una experiencia numinosa es una experiencia mística, casi sobre-natural, que nos une con la conciencia suprema; ocurre cuando algo rebasa nuestro raciocinio y nuestros sentidos. Esta experiencia nos asombra y cambia por completo nuestra estructura mental.

Es como si algo proveniente del exterior, pero que a la vez vive en nuestro interior, nos ayudase a trascender nuestro ego haciéndonos olvidar, por un instante, de quienes somos. En ese momento ocurre algo mágico que revela un poder divino que nos hace sentir conectados con el todo, nos mantiene en sincronicidad y unidad cósmica. Podemos ver luz en nuestra sombra, podemos ver la verdad sobre todas las cosas.

 

Dharma numinoso 

En el Canto del Señor de la Bhagavad Gita, Krishna menciona que sólo quienes desean de corazón vivir experiencias divinas podrán experimentarlas. Éste, quien representa a Dios, revela a Arjuna la visión divina que finalmente le ayuda a cumplir con su Dharma o misión. Arjuna lo deseaba con toda el alma:

“Sólo los hombres que me ofrecen su amor obtienen la Gracia de poder verme a través de la visión espiritual. Sólo por Amor pueden recibir Mi Conocimiento. Yo sólo me revelo a aquéllos que vienen a Mí con humildad y con amor en sus corazones, deseando sinceramente conocer la Verdad.”

 

Cotidianidad numinosa

Vivir un momento numinoso no es tan difícil si estamos abiertos a vivir en sintonía con la vida. Éste puede ocurrir no sólo durante la meditación sino en la misma cotidianidad: admirando la belleza de la naturaleza, del arte, amando intensamente a las personas que nos rodean o las actividades que disfrutamos.

La quietud y el equilibrio son caminos que nos ayudan a despejar nuestro cuerpo y conciencia para abrir la puerta a una inteligencia superior que nos ilumina hasta llevarnos a este estado, e incluso, llegar a otorgarnos un estado de gracia. Esto lo expresa con sencillez John Claxton, profesor de Yoga formado por el maestro B.K.S Iyengar y Silva Mehta, en su poema “Numinous” (numinoso):

 

 

numinous

stillness
purifies the awarness

balance
purifies the body

intelligence 
purifies the being

edging nearer
the numinous

and the bestowing
of grace

 

numinoso

quietud
purifica la conciencia

equilibrio
purifica el cuerpo

inteligencia
purifica el ser

acercándose
a lo numinoso

y al otorgamiento
de gracia

 

Actividades, libros y películas

  • John Claxton en Madrid

Sin duda John Claxton es uno de los profesores invitados al que más aprecio tenemos en nuestro Centro. Cada vez que nos visita dede Reino Unido nos recuerda que existe esa inteligencia superior que abre espacios dentro de nuestro ser hasta iluminarnos, sólo hay que prestarle atención y dejarla entrar.

Su próxima visita en Madrid será el próximo 1 y 2 de Junio. Un intensivo tanto para profesores como para alumnos. ¡No te lo puedes perder! Reserva la fecha en tu agenda. Para más información visita nuestra página de Talleres.

  • Libros de John Claxton

Si quieres saber más sobre reflexiones y poemas de John Claxton puedes encontrarlos en sus libros en inglés: “A Quest of Clarity”(2015), “Elements of the Subtle Body”(2015), “Breath and the lightness of being”(2018) de Editorial Chreode. Pregunta en recepción por ellos.

 

  • Bhagavad Gita

Una lectura esencial para comprender el Yoga. Te recomendamos la versión de Roberto Pla.  Bhagavad Gita. Roberto Pla. Etnos-Indica. (1997)

 

  • El hombre que conocía el infinito

Si tienes curiosidad de saber más sobre Srinivasa Ramanujan te recomendamos la película británica El hombre que conocía el infinito (2015), basada en el libro del mismo nombre de 1991 de Robert Kanigel.

 


Yoga, ¿pseudo-terapia?

 

Una disciplina en el punto de mira

El Yoga es una disciplina milenaria que cada vez va teniendo más adeptos. Basta con probarlo para sentir las mieles de sus beneficios: mayor flexibilidad, fuerza y equilibrio para nuestro cuerpo; relajación física y mental; concentración; conexión con uno mismo y con lo que nos rodea.... Sin embargo el Yoga es un concepto tan amplio, y a veces tan subjetivo que, frente a la investigación que está realizando el Gobierno de España para etiquetarle como pseudociencia o pseudoterapia junto con otras 66 terapias alternativas, está causando demasiada polémica.

Ante este revuelo, Maria Freire, profesora de nuestro centro, ha querido compartir con nosotros su visión como docente al respecto. ¿Vosortros que opináis sobre esta situación? Nos encantaría leer vuestros comentarios aquí abajo.

"Ante el revuelo originado por la actual polémica sobre las terapias y su legalización o no, quiero compartir mi opinión:

El Yoga no ofrece actos médicos, ni sustituye ningún tratamiento, ni ninguna terapia. No es una ciencia. Y así lo hacemos saber siempre.

Para quienes necesitan evidencia científica, existen infinidad de estudios rigurosos que demuestran los beneficios del yoga y la meditación.

El Yoga no es una religión, aunque sí un camino espiritual y hay quienes lo viven de esta manera.

El Yoga no es un deporte, a pesar de que así está regulado ahora en nuestro marco jurídico y aunque sí puede desplegar los efectos de una práctica deportiva, según cuál sea la rama de yoga que se elija.

El Yoga es amplio y se adapta. Hoy en día, en occidente, se separa de su dogmatismo, el propio de una filosofía que nació en la India hace varios milenios. Y por eso podemos hablar de una evolución de esta disciplina.

El Yoga es una práctica interna, un sistema psico-físico.

Se ha puesto de moda y, lamentablemente, con frecuencia se ve reducido a un ejercicio gimnástico. Pero es una herramienta que, como otras, con una buena guía y constancia, nos ayuda a tener una vida más plena.

Personas que practican Yoga pueden constatar sus beneficios, cada una en su propia experiencia, sin limitaciones, sin axiomas y desde el respeto.

Sabemos que el Yoga nos ayuda a cuidarnos, a ser conscientes y centrarnos, a ganar resistencia, flexibilidad, fuerza y equilibrio, a aprender a concentrarnos y a relajarnos, a mejorar nuestra alimentación y el sueño, a cultivar la empatía, el respeto, la tolerancia, el autoconocimiento, el amor... lo que cada practicante de yoga quiera o pueda vincular a su experiencia.

No olvidemos que Patañjali definió el Yoga como el cese de las fluctuaciones mentales, el reposo de los procesos de la mente. (Yogash chitta vritti nirodhah - योगश्चित्तवृत्तिनिरोध:).

No me gusta definir y delimitar algo tan grande, pero tampoco me gusta que metan al Yoga en ese saco confuso de pseudoterapias, en un totum revolutum que me sugiere desconocimiento...".

 


Entrevista con Liz Lark

Entrevista realizada por Tania Suárez.

 “Mis clases son un espacio creativo que permite la receptividad”.

Liz Lark es una yoguini que siente, vive y respira yoga. En sus clases da pinceladas de creatividad mezclando posturas que hacen vibrar a sus alumnos, con toques de tradición, mudras, mantras y todos los elementos que hacen de la práctica una auténtica experiencia sensorial.

Yoga Center Madrid tiene la suerte de poder contar con su presencia en un intensivo donde podremos profundizar en nuestra práctica y crear junto a ella secuencias con bella creatividad. Se puede hacer el intensivo completo o sesiones sueltas. Visita nuestra página de Talleres para más información.

 

Veinte años enseñando yoga... ¿Cómo han cambiado o evolucionado tus enseñanzas a lo largo de los años?

La práctica y la enseñanza del yoga es una evolución constante, va en paralelo con las diferentes fases de la vida y de su sentido. Cuando sentí los beneficios holísticos del Hatha Yoga durante mis estudios en la Escuela de Arte en 1990, me sentí muy atraída por la idea de entender los beneficios del yoga en la mente, el cuerpo y el espíritu, así que me apunté a un curso de profesores en 1990, durante el cual comencé a realizar una práctica anual de Ashtanga yoga en Creta, en verano. La coreografía del Ashtanga me obsesionaba y me transportaba gracias a su planteamiento global de constancia en la práctica, la fluidez, la respiración, la concentración y las sensaciones corporales.

Estos retos satisfacían mi tendencia “Pitta” y me ayudaban a calmar mi mente caprichosa y errática cuando tenía veintitantos. Esa inmersión creativa nutría mi anhelo de ser creativa y de bailar. Como decía Bruce Lee, “salir de la mente y quedarte en el cuerpo”, es lo que resume la práctica de Ashtanga, reduciendo las preguntas existenciales que pueden causar miedo y ansiedad. Estaba algo paralizada con preguntas como “¿para qué estoy aquí?”. Era capaz de derretir la mente y adaptar el cuerpo a la práctica diaria.

Debido a una lesión en la rodilla que me hice esquiando, mi práctica cambió a una más restaurativa, con viparita karani, pranayama y una práctica más de “ser”. Esto me liberó del apego que sentía a la práctica de asanas. Durante esa temporada escribí un libro titulado “Yoga para la vida”, que mostraba el valor de los diferentes estilos y caminos del yoga y que bebía de la sabiduría de Desikachar y su idea de que “todo el yoga es lo mismo”, dejando de lado las comparaciones, al igual que ocurre con las religiones.

Mientras estaba enseñando en Londres (desde 1995), entrelacé una secuencia de Ashtanga con una secuencia creada por mí, aprovechando mis estudios en el máster de Artes Escénicas, que me permitieron tener una visión interdisciplinaria de las artes. Me siento igual con respecto al yoga: no es algo malo integrar estilos distintos siempre y cuando tengan su autenticidad e integridad.

 

¿De dónde sacas la inspiración para tus clases y cursos de yoga?

Ahora enseño secuencias creativas en cursos de formación, con mucha inspiración tomada de la Naturaleza, del color, de los elementos, la música, las canciones, la poesía... Resulta muy liberador nutrir el alma o la vida interior con cualquier forma de creatividad. Las influencias principales son mis animales, mi perra y mi gato, “cantando”.

 

¿Conoces varios estilos de yoga, ¿cómo creas tus clases? ¿Hay elementos de cada estilo que conoces? ¿Cómo escoges esos elementos para cada clase?

Sigo mis plantillas para ir formando sobre ellas la práctica. Es como un pastel con distintos segmentos o porciones: la primera porción consiste en estar presente, tener conciencia propioceptiva mediante la respiración y el trabajo en el suelo para calentar y lubricar las articulaciones.

La serie Pawanmuktasana (una serie que libera las articulaciones) de las escuelas Satyananda son una parte de esta primera porción y además preparan para las posturas de carga con estiramientos de liberación inspirados en la técnica de danza de la liberación.

El segundo segmento o porción “crece” en la postura a cuatro patas para hacer la postura del gato y todas las variaciones creativas del gato, inspiradas claro en estas preciosas criaturas. Otra plantilla se centra en cómo mover la columna: flexión, extensión, inclinación lateral, rotación, inversión; esta es una base que utilizo para todas las clases: incluyo todos estos patrones de movimiento.

La siguiente fase es la postura del perro, teniendo en cuenta a los principiantes, y esta idea puede derivar en variaciones de las secuencias del Saludo al Sol o el Saludo a la Luna. Existen infinidad de versiones del Saludo al Sol y nosotros mismos podemos crear una versión propia. En esta fase estamos listos para las posturas de pie, para las cuales respeto siempre la secuencia de pie de Ashtanga. Mi secuencia básica consiste en equilibrios, flexiones de la espalda, rotaciones, posturas sentados, trabajo en suelo, invertidas, relajación y meditación, y varía según sea el enfoque que le doy a cada segmento.

 

¿Tienes un estilo “favorito”? Si es que sí, ¿por qué?

Me encanta combinar el estilo restaurativo (una práctica que te permite rendirte) con la fuerza de la práctica de las posturas de pie de Ashtanga, para estabilizarte y conectar. El enfoque somático es esencial para mí ahora, usar la conciencia sensorial y propioceptiva para liberar. Así sé qué partes de mi cuerpo y de mi columna necesitan fijarse más en el mundo de la danza contemporánea. Me esfuerzo en cultivar sattwa (el equilibrio).

La mayoría de nosotros necesita dejarse ir, liberarse y extender la columna dorsal, así que las extensiones hacia detrás están focalizadas en la columna dorsal y buscan abrir el corazón y cultivar un matiz más fuerte como de un “guerrero con el corazón abierto”.

La relajación de yoga Nidra es un maravilloso bálsamo para “despegar” los apegos (y abandonar así el sufrimiento) y para conseguir una forma de vivir menos controladora. Aprendí de los “klesha” de Patañjali que hay que reflexionar sobre los cinco “tropiezos” que nos enredan en la vida. Cada vez más practico un yoga restaurativo, utilizando apoyos, para poder practicar una aceptación y un abandono mental más profundo con el yoga Nidra, de la Escuela Satynanada.

 

¿Cómo preparas tus clases, tus talleres y tus retiros de yoga?

Espero tener tiempo para poder jugar, pasear a la perra, ir a la naturaleza, escuchar música, rodar por el suelo, observar la vida, leer poesía o escribir..., anoto ideas para distintos temas y, como una obra de arte, construir esas ideas como bocetos. Dibujo mandalas, con una imagen central como por ejemplo un puente o un árbol y escribo un poema sobre el árbol. Consulto en libros de yoga en busca de mantras o mudras que se relacionen con el tema que he escogido, como el elemento de la tierra, de un árbol enraizado.

Actualmente estoy investigando en las especias de la dosha kapha, que nos equilibran en los meses invernales. Confío en que mi interpretación artística se desarrolle. El próximo intensivo será una oportunidad para llevar esas especias de Vinyasa conmigo: “Vinyasa sazonado” basado en el jengibre, por ejemplo. ¡Lo mejor es que vengas y lo veas!

 

 


 

¿Cuál es el elemento más importante en tus clases?

Evocar paz, un espacio creativo que permita la receptividad, alejarse del control.

 

Eres una artista, ¿cómo combinas el arte con el yoga?

Como he dicho antes, dibujo ideas, escribo unas líneas de poesía y las uno a un tema. Siento la enseñanza como un árbol. ¿Cuál es el mensaje? Voy a las fuentes que me inspiran, como el Tao Te Ching, la sabiduría china, las enseñanzas del agua y la naturaleza. Observo los mudras que se relacionan con el tema, hago un baile, una secuencia que es segura y accesible, para poder compartirla con la gente, que espero que se sienta enriquecida y conmovida por esta creación.

 

¿De dónde viene la inspiración cuando preparas tus clases y tus creaciones de yoga?

Si le dedico espacio, tiempo y confianza, las ideas vendrán solas. Me crié en una vicaría, así que el énfasis estaba en la disciplina espiritual, en cantar, rendir culto... Todo ello tuvo un efecto en mí.

 

¿Cuánto hay de preparación y cuánto de improvisación en tus clases?

¡Esa es una muy buena pregunta! Diría que las hay en la misma medida, como dos especias que se complementan en una comida. Si hay demasiada planificación, la sesión no estará viva y carecerá de espíritu; si hay demasiada poca planificación, ¡la sesión puede ser un desastre caótico! Hay que encontrar el equilibrio entre los dos y confiar en que algo bueno saldrá de la mezcla.

 

Clases, retiros, libros, talleres..., ¿cómo consigues hacer todo eso?

Gracias, es conmovedor lo que dices. En alguna ocasión he estado preparada para dejar algunas clases, y permitirme que haya espacio para que venga algo más. Vivo por intuición. Me trasladé al campo, lo cual no fue un paso comercial ni sensato, sino un paso que buscaba enriquecer mi vida interior y construir un sentido de comunidad.

 

¿Tienes tiempo para practicar yoga con una agenda tan ocupada? ¿Cómo lo haces?

Es una forma de vida. No mido las horas que paso en la esterilla, sino que veo el yoga como la vida, sin que esté determinado o juzgado por el tiempo. Controlo mi diario y, soy autónoma; la práctica del yoga puede ser restaurativa y permitir las reflexiones meditativas con algún movimiento que libere al cuerpo de las tensiones y que además lo fortalezca.

 

 

¿Cómo integras el yoga en tu día diaria, más allá de las clases y los talleres?

El yoga se filtra en todo: en el baile, las comidas, al decidir qué película quieres ver, decidir lo que me hará daño y escoger lo que me hará libre. Aspiro a aprender a bailar y no limito el yoga a la práctica en la esterilla. La nutrición es esencial, aunque no en un sentido rígido ni estricto. Mi punto de vista es el “camino intermedio”. ¡Libera peso siempre que sea posible! Puedo incluso practicar en el bosque mientras paseo a mi perra: ella se sienta a mi lado y me mira, como si fuera mi profesora.

 

¿Qué es lo mejor que te ha regalado el yoga?

Libertad, empoderamiento. ¡Vaya, eso son dos cosas! Me quedo con la primera.

 

¿Cómo vives el yoga? ¿Cómo describes lo que te hace sentir?

Si puedo seguir la respiración y los movimientos con ahimsa (bondad), me hace sentir amplia. Lo siento como un regreso a purusha (energía), una forma de desprenderse de prakriti (materia). No es algo que pueda asirse o darse por sentado..., es un proceso constante y un curso de liberación, de conciencia y aun así me hace sentirme humilde, en contacto con mi niña interior.

 

¿Ha cambiado tu relación con el yoga a lo largo de los años? ¿Cómo?

Sí, ahora tiene menos de fuerza y más de entrega. El ego se va derritiendo, ¡Inshallah!

 

¿Te gusta usar frases inspiradoras, ¿cómo las integras en el contexto del yoga? ¿Te inspiran para crear una clase específica o un dibujo o es más un sentimiento general que inspira distintas creaciones?

Tengo que pensarlo, ¡es una buena pregunta! Todos aprendemos y nos inspiramos de maneras distintas (fíjate en las diez inteligencias). Yo aprendo y siento cenestésicamente, visualmente y sensorialmente, así que puedo empezar a sentir con la vista. Entonces me hago una pregunta “¿cómo se siente?”, y sigo un camino que me brinda paz..., entonces me ayudo de las diferentes herramientas de yoga que tengo. Pero soy una principiante, así que estoy siempre aprendiendo.

 

¿Cómo comenzaste a recopilar las frases?

Siempre he tenido diarios y cuadernos de bocetos para artistas e iba escribiendo palabras y pintando imágenes y tejiéndolas unas con otras. Soy una gran fan de los graffitis y me gusta fotografiarlos donde quiera que los encuentre (por ejemplo, el Grafitti de Portobello Road).

 

Respecto a estas citas, ¿sacas la inspiración de cualquier campo de conocimiento o tienes un interés en particular por algún campo específico (literatura, filosofía, ciencia...)?

No soy una académica o una purista. Soy muy curiosa y me he liberado gradualmente de sentirme culpable por ello. Solía sentirme culpable y confundida por no ir a la iglesia cuando descubrí que la iglesia podía estar en el bosque. Tenemos que liberarnos de los condicionamientos, ¿no crees?

 

¿Qué le recomendarías a cualquier practicante de yoga?

Que siga sus instintos, que confíe en sí mismo, que sea amable consigo y aprenda de cada cosa y de todo. ¡Y que juegue siempre que pueda!


 


Entrevista con Liz Lark

Entrevista realizada por Tania Suárez.

 “Mis clases son un espacio creativo que permite la receptividad”.

Liz Lark es una yoguini que siente, vive y respira yoga. En sus clases da pinceladas de creatividad mezclando posturas que hacen vibrar a sus alumnos, con toques de tradición, mudras, mantras y todos los elementos que hacen de la práctica una auténtica experiencia sensorial.

Yoga Center Madrid tiene la suerte de poder contar con su presencia en un intensivo donde podremos profundizar en nuestra práctica y crear junto a ella secuencias con bella creatividad. Se puede hacer el intensivo completo o sesiones sueltas. Visita nuestra página de Talleres para más información.

 

Veinte años enseñando yoga... ¿Cómo han cambiado o evolucionado tus enseñanzas a lo largo de los años?

La práctica y la enseñanza del yoga es una evolución constante, va en paralelo con las diferentes fases de la vida y de su sentido. Cuando sentí los beneficios holísticos del Hatha Yoga durante mis estudios en la Escuela de Arte en 1990, me sentí muy atraída por la idea de entender los beneficios del yoga en la mente, el cuerpo y el espíritu, así que me apunté a un curso de profesores en 1990, durante el cual comencé a realizar una práctica anual de Ashtanga yoga en Creta, en verano. La coreografía del Ashtanga me obsesionaba y me transportaba gracias a su planteamiento global de constancia en la práctica, la fluidez, la respiración, la concentración y las sensaciones corporales.

Estos retos satisfacían mi tendencia “Pitta” y me ayudaban a calmar mi mente caprichosa y errática cuando tenía veintitantos. Esa inmersión creativa nutría mi anhelo de ser creativa y de bailar. Como decía Bruce Lee, “salir de la mente y quedarte en el cuerpo”, es lo que resume la práctica de Ashtanga, reduciendo las preguntas existenciales que pueden causar miedo y ansiedad. Estaba algo paralizada con preguntas como “¿para qué estoy aquí?”. Era capaz de derretir la mente y adaptar el cuerpo a la práctica diaria.

Debido a una lesión en la rodilla que me hice esquiando, mi práctica cambió a una más restaurativa, con viparita karani, pranayama y una práctica más de “ser”. Esto me liberó del apego que sentía a la práctica de asanas. Durante esa temporada escribí un libro titulado “Yoga para la vida”, que mostraba el valor de los diferentes estilos y caminos del yoga y que bebía de la sabiduría de Desikachar y su idea de que “todo el yoga es lo mismo”, dejando de lado las comparaciones, al igual que ocurre con las religiones.

Mientras estaba enseñando en Londres (desde 1995), entrelacé una secuencia de Ashtanga con una secuencia creada por mí, aprovechando mis estudios en el máster de Artes Escénicas, que me permitieron tener una visión interdisciplinaria de las artes. Me siento igual con respecto al yoga: no es algo malo integrar estilos distintos siempre y cuando tengan su autenticidad e integridad.

 

¿De dónde sacas la inspiración para tus clases y cursos de yoga?

Ahora enseño secuencias creativas en cursos de formación, con mucha inspiración tomada de la Naturaleza, del color, de los elementos, la música, las canciones, la poesía... Resulta muy liberador nutrir el alma o la vida interior con cualquier forma de creatividad. Las influencias principales son mis animales, mi perra y mi gato, “cantando”.

 

¿Conoces varios estilos de yoga, ¿cómo creas tus clases? ¿Hay elementos de cada estilo que conoces? ¿Cómo escoges esos elementos para cada clase?

Sigo mis plantillas para ir formando sobre ellas la práctica. Es como un pastel con distintos segmentos o porciones: la primera porción consiste en estar presente, tener conciencia propioceptiva mediante la respiración y el trabajo en el suelo para calentar y lubricar las articulaciones.

La serie Pawanmuktasana (una serie que libera las articulaciones) de las escuelas Satyananda son una parte de esta primera porción y además preparan para las posturas de carga con estiramientos de liberación inspirados en la técnica de danza de la liberación.

El segundo segmento o porción “crece” en la postura a cuatro patas para hacer la postura del gato y todas las variaciones creativas del gato, inspiradas claro en estas preciosas criaturas. Otra plantilla se centra en cómo mover la columna: flexión, extensión, inclinación lateral, rotación, inversión; esta es una base que utilizo para todas las clases: incluyo todos estos patrones de movimiento.

La siguiente fase es la postura del perro, teniendo en cuenta a los principiantes, y esta idea puede derivar en variaciones de las secuencias del Saludo al Sol o el Saludo a la Luna. Existen infinidad de versiones del Saludo al Sol y nosotros mismos podemos crear una versión propia. En esta fase estamos listos para las posturas de pie, para las cuales respeto siempre la secuencia de pie de Ashtanga. Mi secuencia básica consiste en equilibrios, flexiones de la espalda, rotaciones, posturas sentados, trabajo en suelo, invertidas, relajación y meditación, y varía según sea el enfoque que le doy a cada segmento.

 

¿Tienes un estilo “favorito”? Si es que sí, ¿por qué?

Me encanta combinar el estilo restaurativo (una práctica que te permite rendirte) con la fuerza de la práctica de las posturas de pie de Ashtanga, para estabilizarte y conectar. El enfoque somático es esencial para mí ahora, usar la conciencia sensorial y propioceptiva para liberar. Así sé qué partes de mi cuerpo y de mi columna necesitan fijarse más en el mundo de la danza contemporánea. Me esfuerzo en cultivar sattwa (el equilibrio).

La mayoría de nosotros necesita dejarse ir, liberarse y extender la columna dorsal, así que las extensiones hacia detrás están focalizadas en la columna dorsal y buscan abrir el corazón y cultivar un matiz más fuerte como de un “guerrero con el corazón abierto”.

La relajación de yoga Nidra es un maravilloso bálsamo para “despegar” los apegos (y abandonar así el sufrimiento) y para conseguir una forma de vivir menos controladora. Aprendí de los “klesha” de Patañjali que hay que reflexionar sobre los cinco “tropiezos” que nos enredan en la vida. Cada vez más practico un yoga restaurativo, utilizando apoyos, para poder practicar una aceptación y un abandono mental más profundo con el yoga Nidra, de la Escuela Satynanada.

 

¿Cómo preparas tus clases, tus talleres y tus retiros de yoga?

Espero tener tiempo para poder jugar, pasear a la perra, ir a la naturaleza, escuchar música, rodar por el suelo, observar la vida, leer poesía o escribir..., anoto ideas para distintos temas y, como una obra de arte, construir esas ideas como bocetos. Dibujo mandalas, con una imagen central como por ejemplo un puente o un árbol y escribo un poema sobre el árbol. Consulto en libros de yoga en busca de mantras o mudras que se relacionen con el tema que he escogido, como el elemento de la tierra, de un árbol enraizado.

Actualmente estoy investigando en las especias de la dosha kapha, que nos equilibran en los meses invernales. Confío en que mi interpretación artística se desarrolle. El próximo intensivo será una oportunidad para llevar esas especias de Vinyasa conmigo: “Vinyasa sazonado” basado en el jengibre, por ejemplo. ¡Lo mejor es que vengas y lo veas!

 

 


 

¿Cuál es el elemento más importante en tus clases?

Evocar paz, un espacio creativo que permita la receptividad, alejarse del control.

 

Eres una artista, ¿cómo combinas el arte con el yoga?

Como he dicho antes, dibujo ideas, escribo unas líneas de poesía y las uno a un tema. Siento la enseñanza como un árbol. ¿Cuál es el mensaje? Voy a las fuentes que me inspiran, como el Tao Te Ching, la sabiduría china, las enseñanzas del agua y la naturaleza. Observo los mudras que se relacionan con el tema, hago un baile, una secuencia que es segura y accesible, para poder compartirla con la gente, que espero que se sienta enriquecida y conmovida por esta creación.

 

¿De dónde viene la inspiración cuando preparas tus clases y tus creaciones de yoga?

Si le dedico espacio, tiempo y confianza, las ideas vendrán solas. Me crié en una vicaría, así que el énfasis estaba en la disciplina espiritual, en cantar, rendir culto... Todo ello tuvo un efecto en mí.

 

¿Cuánto hay de preparación y cuánto de improvisación en tus clases?

¡Esa es una muy buena pregunta! Diría que las hay en la misma medida, como dos especias que se complementan en una comida. Si hay demasiada planificación, la sesión no estará viva y carecerá de espíritu; si hay demasiada poca planificación, ¡la sesión puede ser un desastre caótico! Hay que encontrar el equilibrio entre los dos y confiar en que algo bueno saldrá de la mezcla.

 

Clases, retiros, libros, talleres..., ¿cómo consigues hacer todo eso?

Gracias, es conmovedor lo que dices. En alguna ocasión he estado preparada para dejar algunas clases, y permitirme que haya espacio para que venga algo más. Vivo por intuición. Me trasladé al campo, lo cual no fue un paso comercial ni sensato, sino un paso que buscaba enriquecer mi vida interior y construir un sentido de comunidad.

 

¿Tienes tiempo para practicar yoga con una agenda tan ocupada? ¿Cómo lo haces?

Es una forma de vida. No mido las horas que paso en la esterilla, sino que veo el yoga como la vida, sin que esté determinado o juzgado por el tiempo. Controlo mi diario y, soy autónoma; la práctica del yoga puede ser restaurativa y permitir las reflexiones meditativas con algún movimiento que libere al cuerpo de las tensiones y que además lo fortalezca.

 

 

¿Cómo integras el yoga en tu día diaria, más allá de las clases y los talleres?

El yoga se filtra en todo: en el baile, las comidas, al decidir qué película quieres ver, decidir lo que me hará daño y escoger lo que me hará libre. Aspiro a aprender a bailar y no limito el yoga a la práctica en la esterilla. La nutrición es esencial, aunque no en un sentido rígido ni estricto. Mi punto de vista es el “camino intermedio”. ¡Libera peso siempre que sea posible! Puedo incluso practicar en el bosque mientras paseo a mi perra: ella se sienta a mi lado y me mira, como si fuera mi profesora.

 

¿Qué es lo mejor que te ha regalado el yoga?

Libertad, empoderamiento. ¡Vaya, eso son dos cosas! Me quedo con la primera.

 

¿Cómo vives el yoga? ¿Cómo describes lo que te hace sentir?

Si puedo seguir la respiración y los movimientos con ahimsa (bondad), me hace sentir amplia. Lo siento como un regreso a purusha (energía), una forma de desprenderse de prakriti (materia). No es algo que pueda asirse o darse por sentado..., es un proceso constante y un curso de liberación, de conciencia y aun así me hace sentirme humilde, en contacto con mi niña interior.

 

¿Ha cambiado tu relación con el yoga a lo largo de los años? ¿Cómo?

Sí, ahora tiene menos de fuerza y más de entrega. El ego se va derritiendo, ¡Inshallah!

 

¿Te gusta usar frases inspiradoras, ¿cómo las integras en el contexto del yoga? ¿Te inspiran para crear una clase específica o un dibujo o es más un sentimiento general que inspira distintas creaciones?

Tengo que pensarlo, ¡es una buena pregunta! Todos aprendemos y nos inspiramos de maneras distintas (fíjate en las diez inteligencias). Yo aprendo y siento cenestésicamente, visualmente y sensorialmente, así que puedo empezar a sentir con la vista. Entonces me hago una pregunta “¿cómo se siente?”, y sigo un camino que me brinda paz..., entonces me ayudo de las diferentes herramientas de yoga que tengo. Pero soy una principiante, así que estoy siempre aprendiendo.

 

¿Cómo comenzaste a recopilar las frases?

Siempre he tenido diarios y cuadernos de bocetos para artistas e iba escribiendo palabras y pintando imágenes y tejiéndolas unas con otras. Soy una gran fan de los graffitis y me gusta fotografiarlos donde quiera que los encuentre (por ejemplo, el Grafitti de Portobello Road).

 

Respecto a estas citas, ¿sacas la inspiración de cualquier campo de conocimiento o tienes un interés en particular por algún campo específico (literatura, filosofía, ciencia...)?

No soy una académica o una purista. Soy muy curiosa y me he liberado gradualmente de sentirme culpable por ello. Solía sentirme culpable y confundida por no ir a la iglesia cuando descubrí que la iglesia podía estar en el bosque. Tenemos que liberarnos de los condicionamientos, ¿no crees?

 

¿Qué le recomendarías a cualquier practicante de yoga?

Que siga sus instintos, que confíe en sí mismo, que sea amable consigo y aprenda de cada cosa y de todo. ¡Y que juegue siempre que pueda!


 


Entrevista con Liz Lark

Entrevista realizada por Tania Suárez.

 “Mis clases son un espacio creativo que permite la receptividad”.

Liz Lark es una yoguini que siente, vive y respira yoga. En sus clases da pinceladas de creatividad mezclando posturas que hacen vibrar a sus alumnos, con toques de tradición, mudras, mantras y todos los elementos que hacen de la práctica una auténtica experiencia sensorial.

Yoga Center Madrid tiene la suerte de poder contar con su presencia en un intensivo donde podremos profundizar en nuestra práctica y crear junto a ella secuencias con bella creatividad. Se puede hacer el intensivo completo o sesiones sueltas. Visita nuestra página de Talleres para más información.

 

Veinte años enseñando yoga... ¿Cómo han cambiado o evolucionado tus enseñanzas a lo largo de los años?

La práctica y la enseñanza del yoga es una evolución constante, va en paralelo con las diferentes fases de la vida y de su sentido. Cuando sentí los beneficios holísticos del Hatha Yoga durante mis estudios en la Escuela de Arte en 1990, me sentí muy atraída por la idea de entender los beneficios del yoga en la mente, el cuerpo y el espíritu, así que me apunté a un curso de profesores en 1990, durante el cual comencé a realizar una práctica anual de Ashtanga yoga en Creta, en verano. La coreografía del Ashtanga me obsesionaba y me transportaba gracias a su planteamiento global de constancia en la práctica, la fluidez, la respiración, la concentración y las sensaciones corporales.

Estos retos satisfacían mi tendencia “Pitta” y me ayudaban a calmar mi mente caprichosa y errática cuando tenía veintitantos. Esa inmersión creativa nutría mi anhelo de ser creativa y de bailar. Como decía Bruce Lee, “salir de la mente y quedarte en el cuerpo”, es lo que resume la práctica de Ashtanga, reduciendo las preguntas existenciales que pueden causar miedo y ansiedad. Estaba algo paralizada con preguntas como “¿para qué estoy aquí?”. Era capaz de derretir la mente y adaptar el cuerpo a la práctica diaria.

Debido a una lesión en la rodilla que me hice esquiando, mi práctica cambió a una más restaurativa, con viparita karani, pranayama y una práctica más de “ser”. Esto me liberó del apego que sentía a la práctica de asanas. Durante esa temporada escribí un libro titulado “Yoga para la vida”, que mostraba el valor de los diferentes estilos y caminos del yoga y que bebía de la sabiduría de Desikachar y su idea de que “todo el yoga es lo mismo”, dejando de lado las comparaciones, al igual que ocurre con las religiones.

Mientras estaba enseñando en Londres (desde 1995), entrelacé una secuencia de Ashtanga con una secuencia creada por mí, aprovechando mis estudios en el máster de Artes Escénicas, que me permitieron tener una visión interdisciplinaria de las artes. Me siento igual con respecto al yoga: no es algo malo integrar estilos distintos siempre y cuando tengan su autenticidad e integridad.

 

¿De dónde sacas la inspiración para tus clases y cursos de yoga?

Ahora enseño secuencias creativas en cursos de formación, con mucha inspiración tomada de la Naturaleza, del color, de los elementos, la música, las canciones, la poesía... Resulta muy liberador nutrir el alma o la vida interior con cualquier forma de creatividad. Las influencias principales son mis animales, mi perra y mi gato, “cantando”.

 

¿Conoces varios estilos de yoga, ¿cómo creas tus clases? ¿Hay elementos de cada estilo que conoces? ¿Cómo escoges esos elementos para cada clase?

Sigo mis plantillas para ir formando sobre ellas la práctica. Es como un pastel con distintos segmentos o porciones: la primera porción consiste en estar presente, tener conciencia propioceptiva mediante la respiración y el trabajo en el suelo para calentar y lubricar las articulaciones.

La serie Pawanmuktasana (una serie que libera las articulaciones) de las escuelas Satyananda son una parte de esta primera porción y además preparan para las posturas de carga con estiramientos de liberación inspirados en la técnica de danza de la liberación.

El segundo segmento o porción “crece” en la postura a cuatro patas para hacer la postura del gato y todas las variaciones creativas del gato, inspiradas claro en estas preciosas criaturas. Otra plantilla se centra en cómo mover la columna: flexión, extensión, inclinación lateral, rotación, inversión; esta es una base que utilizo para todas las clases: incluyo todos estos patrones de movimiento.

La siguiente fase es la postura del perro, teniendo en cuenta a los principiantes, y esta idea puede derivar en variaciones de las secuencias del Saludo al Sol o el Saludo a la Luna. Existen infinidad de versiones del Saludo al Sol y nosotros mismos podemos crear una versión propia. En esta fase estamos listos para las posturas de pie, para las cuales respeto siempre la secuencia de pie de Ashtanga. Mi secuencia básica consiste en equilibrios, flexiones de la espalda, rotaciones, posturas sentados, trabajo en suelo, invertidas, relajación y meditación, y varía según sea el enfoque que le doy a cada segmento.

 

¿Tienes un estilo “favorito”? Si es que sí, ¿por qué?

Me encanta combinar el estilo restaurativo (una práctica que te permite rendirte) con la fuerza de la práctica de las posturas de pie de Ashtanga, para estabilizarte y conectar. El enfoque somático es esencial para mí ahora, usar la conciencia sensorial y propioceptiva para liberar. Así sé qué partes de mi cuerpo y de mi columna necesitan fijarse más en el mundo de la danza contemporánea. Me esfuerzo en cultivar sattwa (el equilibrio).

La mayoría de nosotros necesita dejarse ir, liberarse y extender la columna dorsal, así que las extensiones hacia detrás están focalizadas en la columna dorsal y buscan abrir el corazón y cultivar un matiz más fuerte como de un “guerrero con el corazón abierto”.

La relajación de yoga Nidra es un maravilloso bálsamo para “despegar” los apegos (y abandonar así el sufrimiento) y para conseguir una forma de vivir menos controladora. Aprendí de los “klesha” de Patañjali que hay que reflexionar sobre los cinco “tropiezos” que nos enredan en la vida. Cada vez más practico un yoga restaurativo, utilizando apoyos, para poder practicar una aceptación y un abandono mental más profundo con el yoga Nidra, de la Escuela Satynanada.

 

¿Cómo preparas tus clases, tus talleres y tus retiros de yoga?

Espero tener tiempo para poder jugar, pasear a la perra, ir a la naturaleza, escuchar música, rodar por el suelo, observar la vida, leer poesía o escribir..., anoto ideas para distintos temas y, como una obra de arte, construir esas ideas como bocetos. Dibujo mandalas, con una imagen central como por ejemplo un puente o un árbol y escribo un poema sobre el árbol. Consulto en libros de yoga en busca de mantras o mudras que se relacionen con el tema que he escogido, como el elemento de la tierra, de un árbol enraizado.

Actualmente estoy investigando en las especias de la dosha kapha, que nos equilibran en los meses invernales. Confío en que mi interpretación artística se desarrolle. El próximo intensivo será una oportunidad para llevar esas especias de Vinyasa conmigo: “Vinyasa sazonado” basado en el jengibre, por ejemplo. ¡Lo mejor es que vengas y lo veas!

 

 


 

¿Cuál es el elemento más importante en tus clases?

Evocar paz, un espacio creativo que permita la receptividad, alejarse del control.

 

Eres una artista, ¿cómo combinas el arte con el yoga?

Como he dicho antes, dibujo ideas, escribo unas líneas de poesía y las uno a un tema. Siento la enseñanza como un árbol. ¿Cuál es el mensaje? Voy a las fuentes que me inspiran, como el Tao Te Ching, la sabiduría china, las enseñanzas del agua y la naturaleza. Observo los mudras que se relacionan con el tema, hago un baile, una secuencia que es segura y accesible, para poder compartirla con la gente, que espero que se sienta enriquecida y conmovida por esta creación.

 

¿De dónde viene la inspiración cuando preparas tus clases y tus creaciones de yoga?

Si le dedico espacio, tiempo y confianza, las ideas vendrán solas. Me crié en una vicaría, así que el énfasis estaba en la disciplina espiritual, en cantar, rendir culto... Todo ello tuvo un efecto en mí.

 

¿Cuánto hay de preparación y cuánto de improvisación en tus clases?

¡Esa es una muy buena pregunta! Diría que las hay en la misma medida, como dos especias que se complementan en una comida. Si hay demasiada planificación, la sesión no estará viva y carecerá de espíritu; si hay demasiada poca planificación, ¡la sesión puede ser un desastre caótico! Hay que encontrar el equilibrio entre los dos y confiar en que algo bueno saldrá de la mezcla.

 

Clases, retiros, libros, talleres..., ¿cómo consigues hacer todo eso?

Gracias, es conmovedor lo que dices. En alguna ocasión he estado preparada para dejar algunas clases, y permitirme que haya espacio para que venga algo más. Vivo por intuición. Me trasladé al campo, lo cual no fue un paso comercial ni sensato, sino un paso que buscaba enriquecer mi vida interior y construir un sentido de comunidad.

 

¿Tienes tiempo para practicar yoga con una agenda tan ocupada? ¿Cómo lo haces?

Es una forma de vida. No mido las horas que paso en la esterilla, sino que veo el yoga como la vida, sin que esté determinado o juzgado por el tiempo. Controlo mi diario y, soy autónoma; la práctica del yoga puede ser restaurativa y permitir las reflexiones meditativas con algún movimiento que libere al cuerpo de las tensiones y que además lo fortalezca.

 

 

¿Cómo integras el yoga en tu día diaria, más allá de las clases y los talleres?

El yoga se filtra en todo: en el baile, las comidas, al decidir qué película quieres ver, decidir lo que me hará daño y escoger lo que me hará libre. Aspiro a aprender a bailar y no limito el yoga a la práctica en la esterilla. La nutrición es esencial, aunque no en un sentido rígido ni estricto. Mi punto de vista es el “camino intermedio”. ¡Libera peso siempre que sea posible! Puedo incluso practicar en el bosque mientras paseo a mi perra: ella se sienta a mi lado y me mira, como si fuera mi profesora.

 

¿Qué es lo mejor que te ha regalado el yoga?

Libertad, empoderamiento. ¡Vaya, eso son dos cosas! Me quedo con la primera.

 

¿Cómo vives el yoga? ¿Cómo describes lo que te hace sentir?

Si puedo seguir la respiración y los movimientos con ahimsa (bondad), me hace sentir amplia. Lo siento como un regreso a purusha (energía), una forma de desprenderse de prakriti (materia). No es algo que pueda asirse o darse por sentado..., es un proceso constante y un curso de liberación, de conciencia y aun así me hace sentirme humilde, en contacto con mi niña interior.

 

¿Ha cambiado tu relación con el yoga a lo largo de los años? ¿Cómo?

Sí, ahora tiene menos de fuerza y más de entrega. El ego se va derritiendo, ¡Inshallah!

 

¿Te gusta usar frases inspiradoras, ¿cómo las integras en el contexto del yoga? ¿Te inspiran para crear una clase específica o un dibujo o es más un sentimiento general que inspira distintas creaciones?

Tengo que pensarlo, ¡es una buena pregunta! Todos aprendemos y nos inspiramos de maneras distintas (fíjate en las diez inteligencias). Yo aprendo y siento cenestésicamente, visualmente y sensorialmente, así que puedo empezar a sentir con la vista. Entonces me hago una pregunta “¿cómo se siente?”, y sigo un camino que me brinda paz..., entonces me ayudo de las diferentes herramientas de yoga que tengo. Pero soy una principiante, así que estoy siempre aprendiendo.

 

¿Cómo comenzaste a recopilar las frases?

Siempre he tenido diarios y cuadernos de bocetos para artistas e iba escribiendo palabras y pintando imágenes y tejiéndolas unas con otras. Soy una gran fan de los graffitis y me gusta fotografiarlos donde quiera que los encuentre (por ejemplo, el Grafitti de Portobello Road).

 

Respecto a estas citas, ¿sacas la inspiración de cualquier campo de conocimiento o tienes un interés en particular por algún campo específico (literatura, filosofía, ciencia...)?

No soy una académica o una purista. Soy muy curiosa y me he liberado gradualmente de sentirme culpable por ello. Solía sentirme culpable y confundida por no ir a la iglesia cuando descubrí que la iglesia podía estar en el bosque. Tenemos que liberarnos de los condicionamientos, ¿no crees?

 

¿Qué le recomendarías a cualquier practicante de yoga?

Que siga sus instintos, que confíe en sí mismo, que sea amable consigo y aprenda de cada cosa y de todo. ¡Y que juegue siempre que pueda!


 


Entrevista con Liz Lark

Entrevista realizada por Tania Suárez.

 “Mis clases son un espacio creativo que permite la receptividad”.

Liz Lark es una yoguini que siente, vive y respira yoga. En sus clases da pinceladas de creatividad mezclando posturas que hacen vibrar a sus alumnos, con toques de tradición, mudras, mantras y todos los elementos que hacen de la práctica una auténtica experiencia sensorial.

Yoga Center Madrid tiene la suerte de poder contar con su presencia en un intensivo donde podremos profundizar en nuestra práctica y crear junto a ella secuencias con bella creatividad. Se puede hacer el intensivo completo o sesiones sueltas. Visita nuestra página de Talleres para más información.

 

Veinte años enseñando yoga... ¿Cómo han cambiado o evolucionado tus enseñanzas a lo largo de los años?

La práctica y la enseñanza del yoga es una evolución constante, va en paralelo con las diferentes fases de la vida y de su sentido. Cuando sentí los beneficios holísticos del Hatha Yoga durante mis estudios en la Escuela de Arte en 1990, me sentí muy atraída por la idea de entender los beneficios del yoga en la mente, el cuerpo y el espíritu, así que me apunté a un curso de profesores en 1990, durante el cual comencé a realizar una práctica anual de Ashtanga yoga en Creta, en verano. La coreografía del Ashtanga me obsesionaba y me transportaba gracias a su planteamiento global de constancia en la práctica, la fluidez, la respiración, la concentración y las sensaciones corporales.

Estos retos satisfacían mi tendencia “Pitta” y me ayudaban a calmar mi mente caprichosa y errática cuando tenía veintitantos. Esa inmersión creativa nutría mi anhelo de ser creativa y de bailar. Como decía Bruce Lee, “salir de la mente y quedarte en el cuerpo”, es lo que resume la práctica de Ashtanga, reduciendo las preguntas existenciales que pueden causar miedo y ansiedad. Estaba algo paralizada con preguntas como “¿para qué estoy aquí?”. Era capaz de derretir la mente y adaptar el cuerpo a la práctica diaria.

Debido a una lesión en la rodilla que me hice esquiando, mi práctica cambió a una más restaurativa, con viparita karani, pranayama y una práctica más de “ser”. Esto me liberó del apego que sentía a la práctica de asanas. Durante esa temporada escribí un libro titulado “Yoga para la vida”, que mostraba el valor de los diferentes estilos y caminos del yoga y que bebía de la sabiduría de Desikachar y su idea de que “todo el yoga es lo mismo”, dejando de lado las comparaciones, al igual que ocurre con las religiones.

Mientras estaba enseñando en Londres (desde 1995), entrelacé una secuencia de Ashtanga con una secuencia creada por mí, aprovechando mis estudios en el máster de Artes Escénicas, que me permitieron tener una visión interdisciplinaria de las artes. Me siento igual con respecto al yoga: no es algo malo integrar estilos distintos siempre y cuando tengan su autenticidad e integridad.

 

¿De dónde sacas la inspiración para tus clases y cursos de yoga?

Ahora enseño secuencias creativas en cursos de formación, con mucha inspiración tomada de la Naturaleza, del color, de los elementos, la música, las canciones, la poesía... Resulta muy liberador nutrir el alma o la vida interior con cualquier forma de creatividad. Las influencias principales son mis animales, mi perra y mi gato, “cantando”.

 

¿Conoces varios estilos de yoga, ¿cómo creas tus clases? ¿Hay elementos de cada estilo que conoces? ¿Cómo escoges esos elementos para cada clase?

Sigo mis plantillas para ir formando sobre ellas la práctica. Es como un pastel con distintos segmentos o porciones: la primera porción consiste en estar presente, tener conciencia propioceptiva mediante la respiración y el trabajo en el suelo para calentar y lubricar las articulaciones.

La serie Pawanmuktasana (una serie que libera las articulaciones) de las escuelas Satyananda son una parte de esta primera porción y además preparan para las posturas de carga con estiramientos de liberación inspirados en la técnica de danza de la liberación.

El segundo segmento o porción “crece” en la postura a cuatro patas para hacer la postura del gato y todas las variaciones creativas del gato, inspiradas claro en estas preciosas criaturas. Otra plantilla se centra en cómo mover la columna: flexión, extensión, inclinación lateral, rotación, inversión; esta es una base que utilizo para todas las clases: incluyo todos estos patrones de movimiento.

La siguiente fase es la postura del perro, teniendo en cuenta a los principiantes, y esta idea puede derivar en variaciones de las secuencias del Saludo al Sol o el Saludo a la Luna. Existen infinidad de versiones del Saludo al Sol y nosotros mismos podemos crear una versión propia. En esta fase estamos listos para las posturas de pie, para las cuales respeto siempre la secuencia de pie de Ashtanga. Mi secuencia básica consiste en equilibrios, flexiones de la espalda, rotaciones, posturas sentados, trabajo en suelo, invertidas, relajación y meditación, y varía según sea el enfoque que le doy a cada segmento.

 

¿Tienes un estilo “favorito”? Si es que sí, ¿por qué?

Me encanta combinar el estilo restaurativo (una práctica que te permite rendirte) con la fuerza de la práctica de las posturas de pie de Ashtanga, para estabilizarte y conectar. El enfoque somático es esencial para mí ahora, usar la conciencia sensorial y propioceptiva para liberar. Así sé qué partes de mi cuerpo y de mi columna necesitan fijarse más en el mundo de la danza contemporánea. Me esfuerzo en cultivar sattwa (el equilibrio).

La mayoría de nosotros necesita dejarse ir, liberarse y extender la columna dorsal, así que las extensiones hacia detrás están focalizadas en la columna dorsal y buscan abrir el corazón y cultivar un matiz más fuerte como de un “guerrero con el corazón abierto”.

La relajación de yoga Nidra es un maravilloso bálsamo para “despegar” los apegos (y abandonar así el sufrimiento) y para conseguir una forma de vivir menos controladora. Aprendí de los “klesha” de Patañjali que hay que reflexionar sobre los cinco “tropiezos” que nos enredan en la vida. Cada vez más practico un yoga restaurativo, utilizando apoyos, para poder practicar una aceptación y un abandono mental más profundo con el yoga Nidra, de la Escuela Satynanada.

 

¿Cómo preparas tus clases, tus talleres y tus retiros de yoga?

Espero tener tiempo para poder jugar, pasear a la perra, ir a la naturaleza, escuchar música, rodar por el suelo, observar la vida, leer poesía o escribir..., anoto ideas para distintos temas y, como una obra de arte, construir esas ideas como bocetos. Dibujo mandalas, con una imagen central como por ejemplo un puente o un árbol y escribo un poema sobre el árbol. Consulto en libros de yoga en busca de mantras o mudras que se relacionen con el tema que he escogido, como el elemento de la tierra, de un árbol enraizado.

Actualmente estoy investigando en las especias de la dosha kapha, que nos equilibran en los meses invernales. Confío en que mi interpretación artística se desarrolle. El próximo intensivo será una oportunidad para llevar esas especias de Vinyasa conmigo: “Vinyasa sazonado” basado en el jengibre, por ejemplo. ¡Lo mejor es que vengas y lo veas!

 

 


 

¿Cuál es el elemento más importante en tus clases?

Evocar paz, un espacio creativo que permita la receptividad, alejarse del control.

 

Eres una artista, ¿cómo combinas el arte con el yoga?

Como he dicho antes, dibujo ideas, escribo unas líneas de poesía y las uno a un tema. Siento la enseñanza como un árbol. ¿Cuál es el mensaje? Voy a las fuentes que me inspiran, como el Tao Te Ching, la sabiduría china, las enseñanzas del agua y la naturaleza. Observo los mudras que se relacionan con el tema, hago un baile, una secuencia que es segura y accesible, para poder compartirla con la gente, que espero que se sienta enriquecida y conmovida por esta creación.

 

¿De dónde viene la inspiración cuando preparas tus clases y tus creaciones de yoga?

Si le dedico espacio, tiempo y confianza, las ideas vendrán solas. Me crié en una vicaría, así que el énfasis estaba en la disciplina espiritual, en cantar, rendir culto... Todo ello tuvo un efecto en mí.

 

¿Cuánto hay de preparación y cuánto de improvisación en tus clases?

¡Esa es una muy buena pregunta! Diría que las hay en la misma medida, como dos especias que se complementan en una comida. Si hay demasiada planificación, la sesión no estará viva y carecerá de espíritu; si hay demasiada poca planificación, ¡la sesión puede ser un desastre caótico! Hay que encontrar el equilibrio entre los dos y confiar en que algo bueno saldrá de la mezcla.

 

Clases, retiros, libros, talleres..., ¿cómo consigues hacer todo eso?

Gracias, es conmovedor lo que dices. En alguna ocasión he estado preparada para dejar algunas clases, y permitirme que haya espacio para que venga algo más. Vivo por intuición. Me trasladé al campo, lo cual no fue un paso comercial ni sensato, sino un paso que buscaba enriquecer mi vida interior y construir un sentido de comunidad.

 

¿Tienes tiempo para practicar yoga con una agenda tan ocupada? ¿Cómo lo haces?

Es una forma de vida. No mido las horas que paso en la esterilla, sino que veo el yoga como la vida, sin que esté determinado o juzgado por el tiempo. Controlo mi diario y, soy autónoma; la práctica del yoga puede ser restaurativa y permitir las reflexiones meditativas con algún movimiento que libere al cuerpo de las tensiones y que además lo fortalezca.

 

 

¿Cómo integras el yoga en tu día diaria, más allá de las clases y los talleres?

El yoga se filtra en todo: en el baile, las comidas, al decidir qué película quieres ver, decidir lo que me hará daño y escoger lo que me hará libre. Aspiro a aprender a bailar y no limito el yoga a la práctica en la esterilla. La nutrición es esencial, aunque no en un sentido rígido ni estricto. Mi punto de vista es el “camino intermedio”. ¡Libera peso siempre que sea posible! Puedo incluso practicar en el bosque mientras paseo a mi perra: ella se sienta a mi lado y me mira, como si fuera mi profesora.

 

¿Qué es lo mejor que te ha regalado el yoga?

Libertad, empoderamiento. ¡Vaya, eso son dos cosas! Me quedo con la primera.

 

¿Cómo vives el yoga? ¿Cómo describes lo que te hace sentir?

Si puedo seguir la respiración y los movimientos con ahimsa (bondad), me hace sentir amplia. Lo siento como un regreso a purusha (energía), una forma de desprenderse de prakriti (materia). No es algo que pueda asirse o darse por sentado..., es un proceso constante y un curso de liberación, de conciencia y aun así me hace sentirme humilde, en contacto con mi niña interior.

 

¿Ha cambiado tu relación con el yoga a lo largo de los años? ¿Cómo?

Sí, ahora tiene menos de fuerza y más de entrega. El ego se va derritiendo, ¡Inshallah!

 

¿Te gusta usar frases inspiradoras, ¿cómo las integras en el contexto del yoga? ¿Te inspiran para crear una clase específica o un dibujo o es más un sentimiento general que inspira distintas creaciones?

Tengo que pensarlo, ¡es una buena pregunta! Todos aprendemos y nos inspiramos de maneras distintas (fíjate en las diez inteligencias). Yo aprendo y siento cenestésicamente, visualmente y sensorialmente, así que puedo empezar a sentir con la vista. Entonces me hago una pregunta “¿cómo se siente?”, y sigo un camino que me brinda paz..., entonces me ayudo de las diferentes herramientas de yoga que tengo. Pero soy una principiante, así que estoy siempre aprendiendo.

 

¿Cómo comenzaste a recopilar las frases?

Siempre he tenido diarios y cuadernos de bocetos para artistas e iba escribiendo palabras y pintando imágenes y tejiéndolas unas con otras. Soy una gran fan de los graffitis y me gusta fotografiarlos donde quiera que los encuentre (por ejemplo, el Grafitti de Portobello Road).

 

Respecto a estas citas, ¿sacas la inspiración de cualquier campo de conocimiento o tienes un interés en particular por algún campo específico (literatura, filosofía, ciencia...)?

No soy una académica o una purista. Soy muy curiosa y me he liberado gradualmente de sentirme culpable por ello. Solía sentirme culpable y confundida por no ir a la iglesia cuando descubrí que la iglesia podía estar en el bosque. Tenemos que liberarnos de los condicionamientos, ¿no crees?

 

¿Qué le recomendarías a cualquier practicante de yoga?

Que siga sus instintos, que confíe en sí mismo, que sea amable consigo y aprenda de cada cosa y de todo. ¡Y que juegue siempre que pueda!


 


Liz Lark. Cuando el Yoga se convierte en arte.

Energía y color

Desde que entra por la puerta Liz ilumina cada rincón de la sala de Yoga con su magnética energía. Ella es todo color. Si la ves de lejos o de espaldas jurarías que es una joven que viste con tonos alegres con peinado corto y desenfadado. Su delgada y torneada silueta es capaz de hacer movimientos tan creativos e imposibles que unos cuantos “mortales” nos quedamos impactados. 

 

Cuando te enteras que Liz es una mujer con experiencia y que lleva más de 25 años enseñando Yoga te quedas boquiabierto. Su sólida formación se basa en varios estilos de Yoga como Ashtanga Vinyasa Yoga, Iyengar Yoga o Pilates. Además, gracias a sus estudios en Artes, Liz logra sincronizar la creatividad  con una combinación de estilos enriquecedora y desafiante desde la base del Hatha Yoga. Esto la convierte en una pionera en Yoga libre.

 

Una artista del Yoga

Puede decirse que la práctica con Liz es como un lienzo en blanco en el que se va dibujando una historia que será iluminada por colores llenos de alegría. Siempre con una sonrisa en su rostro te va enseñando el camino para ir creando una práctica muy creativa. Te conduce de una manera tan original por su Vinyasa estructural que de repente, sin darte cuenta, te encuentras utilizando tus cinco sentidos: vista, oído, tacto, gusto y olfato.

Cada secuencia tiene vida propia y sus movimientos son muy libres. Durante las asanas Liz evoca imágenes del cuerpo físico y sutil, y las va entremezclando con colores, elementos de la naturaleza, la medicina China o Ayurveda. Con el arte de la palabra, incluso, logra transportar tu mente a percibir aromas y texturas. 

Los gestos (mudras), sonidos (mantras), la visualización, la intención (sankalpa) y filosofía (amor a la sabiduría) son los hilos que dan profundidad a la práctica. Cada Pranayama, cada imagen, cada movimiento de tu cuerpo se convierte en poesía, haciéndote sentir que estás dentro de una obra de arte.

Ella describe esta obra de arte como una hermosa coreografía donde las posturas realizadas dentro de las secuencias creativas invitan a la quietud meditativa.

Si quieres saber más sobre Liz Lark te dejamos los siguientes enlaces:

 

Intensivo de Liz Lark en Yoga Center:

 

El fin de semana del 23 y 24 de Marzo tenemos el honor de recibir a Liz en Yoga Center.

Aprovecha la oportunidad de disfrutar una práctica enérgica, creativa y estimulante para tus sentidos.

"Vinyasa, una práctica con corazón."

  • Sábado 23 de Marzo:
    Sesión 1 de 10:00 a 12:30 a.m.
    Sesión 2 de 15:00 a 17:30 p.m.
  • Domingo 24 de Marzo :
    Sesión 3 de 10:00 a 12:30 a.m.

Se puede hacer todo el taller completo o tomar sesiones por separado.

Para más información y reservas visita nuestra web.

 

 

 


Liz Lark. Cuando el Yoga se convierte en arte.

Energía y color

Desde que entra por la puerta Liz ilumina cada rincón de la sala de Yoga con su magnética energía. Ella es todo color. Si la ves de lejos o de espaldas jurarías que es una joven que viste con tonos alegres con peinado corto y desenfadado. Su delgada y torneada silueta es capaz de hacer movimientos tan creativos e imposibles que unos cuantos “mortales” nos quedamos impactados. 

 

Cuando te enteras que Liz es una mujer con experiencia y que lleva más de 25 años enseñando Yoga te quedas boquiabierto. Su sólida formación se basa en varios estilos de Yoga como Ashtanga Vinyasa Yoga, Iyengar Yoga o Pilates. Además, gracias a sus estudios en Artes, Liz logra sincronizar la creatividad  con una combinación de estilos enriquecedora y desafiante desde la base del Hatha Yoga. Esto la convierte en una pionera en Yoga libre.

 

Una artista del Yoga

Puede decirse que la práctica con Liz es como un lienzo en blanco en el que se va dibujando una historia que será iluminada por colores llenos de alegría. Siempre con una sonrisa en su rostro te va enseñando el camino para ir creando una práctica muy creativa. Te conduce de una manera tan original por su Vinyasa estructural que de repente, sin darte cuenta, te encuentras utilizando tus cinco sentidos: vista, oído, tacto, gusto y olfato.

Cada secuencia tiene vida propia y sus movimientos son muy libres. Durante las asanas Liz evoca imágenes del cuerpo físico y sutil, y las va entremezclando con colores, elementos de la naturaleza, la medicina China o Ayurveda. Con el arte de la palabra, incluso, logra transportar tu mente a percibir aromas y texturas. 

Los gestos (mudras), sonidos (mantras), la visualización, la intención (sankalpa) y filosofía (amor a la sabiduría) son los hilos que dan profundidad a la práctica. Cada Pranayama, cada imagen, cada movimiento de tu cuerpo se convierte en poesía, haciéndote sentir que estás dentro de una obra de arte.

Ella describe esta obra de arte como una hermosa coreografía donde las posturas realizadas dentro de las secuencias creativas invitan a la quietud meditativa.

Si quieres saber más sobre Liz Lark te dejamos los siguientes enlaces:

 

Intensivo de Liz Lark en Yoga Center:

 

El fin de semana del 23 y 24 de Marzo tenemos el honor de recibir a Liz en Yoga Center.

Aprovecha la oportunidad de disfrutar una práctica enérgica, creativa y estimulante para tus sentidos.

"Vinyasa, una práctica con corazón."

  • Sábado 23 de Marzo:
    Sesión 1 de 10:00 a 12:30 a.m.
    Sesión 2 de 15:00 a 17:30 p.m.
  • Domingo 24 de Marzo :
    Sesión 3 de 10:00 a 12:30 a.m.

Se puede hacer todo el taller completo o tomar sesiones por separado.

Para más información y reservas visita nuestra web.

 

 

 


Liz Lark. Cuando el Yoga se convierte en arte.

Energía y color

Desde que entra por la puerta Liz ilumina cada rincón de la sala de Yoga con su magnética energía. Ella es todo color. Si la ves de lejos o de espaldas jurarías que es una joven que viste con tonos alegres con peinado corto y desenfadado. Su delgada y torneada silueta es capaz de hacer movimientos tan creativos e imposibles que unos cuantos “mortales” nos quedamos impactados. 

 

Cuando te enteras que Liz es una mujer con experiencia y que lleva más de 25 años enseñando Yoga te quedas boquiabierto. Su sólida formación se basa en varios estilos de Yoga como Ashtanga Vinyasa Yoga, Iyengar Yoga o Pilates. Además, gracias a sus estudios en Artes, Liz logra sincronizar la creatividad  con una combinación de estilos enriquecedora y desafiante desde la base del Hatha Yoga. Esto la convierte en una pionera en Yoga libre.

 

Una artista del Yoga

Puede decirse que la práctica con Liz es como un lienzo en blanco en el que se va dibujando una historia que será iluminada por colores llenos de alegría. Siempre con una sonrisa en su rostro te va enseñando el camino para ir creando una práctica muy creativa. Te conduce de una manera tan original por su Vinyasa estructural que de repente, sin darte cuenta, te encuentras utilizando tus cinco sentidos: vista, oído, tacto, gusto y olfato.

Cada secuencia tiene vida propia y sus movimientos son muy libres. Durante las asanas Liz evoca imágenes del cuerpo físico y sutil, y las va entremezclando con colores, elementos de la naturaleza, la medicina China o Ayurveda. Con el arte de la palabra, incluso, logra transportar tu mente a percibir aromas y texturas. 

Los gestos (mudras), sonidos (mantras), la visualización, la intención (sankalpa) y filosofía (amor a la sabiduría) son los hilos que dan profundidad a la práctica. Cada Pranayama, cada imagen, cada movimiento de tu cuerpo se convierte en poesía, haciéndote sentir que estás dentro de una obra de arte.

Ella describe esta obra de arte como una hermosa coreografía donde las posturas realizadas dentro de las secuencias creativas invitan a la quietud meditativa.

Si quieres saber más sobre Liz Lark te dejamos los siguientes enlaces:

 

Intensivo de Liz Lark en Yoga Center:

 

El fin de semana del 23 y 24 de Marzo tenemos el honor de recibir a Liz en Yoga Center.

Aprovecha la oportunidad de disfrutar una práctica enérgica, creativa y estimulante para tus sentidos.

"Vinyasa, una práctica con corazón."

  • Sábado 23 de Marzo:
    Sesión 1 de 10:00 a 12:30 a.m.
    Sesión 2 de 15:00 a 17:30 p.m.
  • Domingo 24 de Marzo :
    Sesión 3 de 10:00 a 12:30 a.m.

Se puede hacer todo el taller completo o tomar sesiones por separado.

Para más información y reservas visita nuestra web.

 

 

 


Liz Lark. Cuando el Yoga se convierte en arte.

Energía y color

Desde que entra por la puerta Liz ilumina cada rincón de la sala de Yoga con su magnética energía. Ella es todo color. Si la ves de lejos o de espaldas jurarías que es una joven que viste con tonos alegres con peinado corto y desenfadado. Su delgada y torneada silueta es capaz de hacer movimientos tan creativos e imposibles que unos cuantos “mortales” nos quedamos impactados. 

 

Cuando te enteras que Liz es una mujer con experiencia y que lleva más de 25 años enseñando Yoga te quedas boquiabierto. Su sólida formación se basa en varios estilos de Yoga como Ashtanga Vinyasa Yoga, Iyengar Yoga o Pilates. Además, gracias a sus estudios en Artes, Liz logra sincronizar la creatividad  con una combinación de estilos enriquecedora y desafiante desde la base del Hatha Yoga. Esto la convierte en una pionera en Yoga libre.

 

Una artista del Yoga

Puede decirse que la práctica con Liz es como un lienzo en blanco en el que se va dibujando una historia que será iluminada por colores llenos de alegría. Siempre con una sonrisa en su rostro te va enseñando el camino para ir creando una práctica muy creativa. Te conduce de una manera tan original por su Vinyasa estructural que de repente, sin darte cuenta, te encuentras utilizando tus cinco sentidos: vista, oído, tacto, gusto y olfato.

Cada secuencia tiene vida propia y sus movimientos son muy libres. Durante las asanas Liz evoca imágenes del cuerpo físico y sutil, y las va entremezclando con colores, elementos de la naturaleza, la medicina China o Ayurveda. Con el arte de la palabra, incluso, logra transportar tu mente a percibir aromas y texturas. 

Los gestos (mudras), sonidos (mantras), la visualización, la intención (sankalpa) y filosofía (amor a la sabiduría) son los hilos que dan profundidad a la práctica. Cada Pranayama, cada imagen, cada movimiento de tu cuerpo se convierte en poesía, haciéndote sentir que estás dentro de una obra de arte.

Ella describe esta obra de arte como una hermosa coreografía donde las posturas realizadas dentro de las secuencias creativas invitan a la quietud meditativa.

Si quieres saber más sobre Liz Lark te dejamos los siguientes enlaces:

 

Intensivo de Liz Lark en Yoga Center:

 

El fin de semana del 23 y 24 de Marzo tenemos el honor de recibir a Liz en Yoga Center.

Aprovecha la oportunidad de disfrutar una práctica enérgica, creativa y estimulante para tus sentidos.

"Vinyasa, una práctica con corazón."

  • Sábado 23 de Marzo:
    Sesión 1 de 10:00 a 12:30 a.m.
    Sesión 2 de 15:00 a 17:30 p.m.
  • Domingo 24 de Marzo :
    Sesión 3 de 10:00 a 12:30 a.m.

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¡Nos vamos en Semana Santa de Ashram!

Una experiencia única

Si eres yogui de corazón seguro que has escuchado más de una vez el término Ashram unas cuantas veces desde tus inicios en el Yoga. Si no me equivoco, a la mayoría se nos ponen los “colmillos largos” sólo imaginar llevar a cabo nuestra sadhana de Yoga y Meditación las 24 horas al día en alguno de estos lugares mágicos. Visualizamos contactar con nuestra espiritualidad sin distracción alguna y experimentar la austeridad rodeados de misticismo y tradición. Todo esto envueltos por la belleza de la naturaleza.

Algunos afortunados ya han tenido la oportunidad de visitar la India y hospedarse un algún magnífico ashram en Rishikesh o Kerala. Y entre sus recuerdos seguro que guardan en su mente las meditaciones a primera hora de la mañana; los maravillosos satsangs a lo largo del día; la deliciosa comida vegetariana preparada por los mismos voluntarios; las enriquecedoras prácticas de Yoga y Pranayamas como disciplina; talleres y charlas de enseñanza; largos paseos para conectar con la naturaleza… Pero sobre todo, de lo que estamos seguros que no se habrán olvidado es el ambiente de unidad y sintonía que se siente entre la gente.

Aunque existen una infinidad de ashrams alrededor del mundo es difícil encontrar en la actualidad algún sitio moderno que mantenga autenticidad y pureza de un monasterio de tradición hinduista, por eso el equipo de Yoga Center quiere ayudarte a acercarte a esta experiencia de una forma moderna manteniendo autenticidad de la tradición sin necesidad de hacer el gran gasto de ir al otro lado del mundo.

 

Ashram House Yoga Vidya

Este año organizamos un viaje en Semana Santa a un ashram europeo que mantiene un estilo de vida muy parecido a los ashrams hindúes y que también se acerca en muchos aspectos al Yoga como lo enseñó Swami Sivananda. 

El ashram Hous Yoga Vidya es un lugar muy especial ubicado en un pequeño pueblo cerca de Paderborn, al norte de Alemania. Allí se encuentra la mayor comunidad yóguica de Europa. La práctica de Yoga y Meditación se realizan en un entorno rodeado de naturaleza con personas de inquietudes similares. 

Este centro se encuentra en los límites del bosque de Teutoburger. Muy cerca se encuentran el parque nacional Silvaticum Park y Extern Stones, un lugar sagrado de devoción en la época germánica y la Edad Media. 

Cada día se realizan un gran número de actividades enriquecedoras. A continuación te mencionamos algunas de éstas para que te hagas una idea:

 

·       Dos Satsangs, cada mañana y tarde-noche.

 

·       Un Homa, una larga meditación en el Centro de retiro Shivalaya.

 

·       Una sesión avanzada de Pranayama.

 

·       Dos clases de Yoga en diferentes niveles al día.

 

·       Dos comidas 100% orgánicas.

 

·       Conferencias y mucho más…

 

·       Todo esto en plena naturaleza que invita a caminar diariamente en un entorno privilegiado.

 

 Nos encantaría que nos acompañases

Si estás interesado en vivir esta experiencia y acompañarnos en este viaje del 17 al 21 de Abril puedes obtener más información: 

  • Pinchando en este enlace: "Viaje al Ashram Yoga Vidya"
  • Poniéndote en contacto con Gauri y/o Marta por email o teléfono para resover cualquier duda.
    C/ Serrano, 6 – bajo 4, 28001 Madrid
    E-mail: info@yogacenter.es
    Tlf. (+34) 91 575 1913 

    ¡Nos encantaría contar contigo!